En medio de la esforzada tarea encabezada por el presidente De la Espriella para hacerle frente a la tragedia que afronta el país, se ha conocido la sorpresiva decisión del gobierno de reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, que ha generado la reacción de países árabes y de sectores de la opinión pública colombiana.
Los Altos del Golán son un territorio al noreste de Israel en la frontera con Siria. De unos 1.800 kilómetros cuadrados de extensión que tiene una importancia estratégica fundamental especialmente para Israel, pero también para Siria.
Desde la parte más alta se alcanza a observar a Damasco, la capital de Siria, uno de los enemigos tradicionales de Israel. También controla el valle del río Jordán, parte del corazón de Israel. Es formalmente territorio sirio, que no obstante fue ocupado en su mayor parte por Israel durante la Guerra de los Seis Días en 1967.
Siria en ese entonces era una potencia militar de primer orden, respaldada por la Unión Soviética y luego por Rusia. Estaba gobernada por el dictador Hafez al-Assad, que detentó el poder durante cerca de 30 años.
En 1981, el parlamento israelí incorporó las Alturas del Golán al territorio de ese país. El Consejo de Seguridad de la ONU mediante la resolución 497 de diciembre de 1981, adoptada por unanimidad de sus miembros, incluyendo a los Estados Unidos, expresó que el ejercicio de la jurisdicción israelí sobre ese territorio “es nula y sin efecto legal internacional”.
En el 2019 los Estados Unidos, durante la primera administración de Trump, reconocieron expresamente la soberanía de Israel sobre ese territorio. Ningún otro estado ha hecho lo mismo. Sin embargo, Colombia adoptó esa decisión hace algunos días. Generó el rechazo de la Liga Árabe, constituida por 22 países, así como pronunciamientos individuales parecidos de varios estados.
Igualmente, el gobierno entrante había resuelto trasladar la embajada de Colombia de Tel Aviv a Jerusalén. Fuera de los Estados Unidos, que lo hizo durante la primera administración de Trump, solo seis estados han hecho lo mismo. La decisión colombiana fue igualmente rechazada por la Secretaría de la Organización de Cooperación Islámica, constituida por 57 países de mayoría musulmana. También algunos estados se pronunciaron individualmente en el mismo sentido.
Israel ahora, más que en su tradicional confrontación con los países árabes que incluye el caso de los Altos del Golán y de Jerusalén, está empeñado en su lucha contra Hamás e Irán.
Seguramente, el gobierno de Colombia habrá tenido en cuenta todos los hechos al tomar esas decisiones. Habrá que esperar los efectos prácticos que de ellas se pudieran derivar.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .
