Desde hace un año cuando fue abierta para el disfrute de los niños, jóvenes y adultos la Biblioteca Popular de Pamplona se ha constituido en un punto de fomento de la lectura, intercambio de saberes y de mejorar las relaciones de los vecinos.
El inmueble primero y único en su concepción en el municipio y la región funciona en el antiguo puesto de salud del barrio El Progreso, el cual se encontraba abandonado.
La iniciativa tuvo cabida en la comunidad y personas bondadosas que aportaron cemento, pintura, arena, ladrillos, vidrios para las ventanas y láminas para el techo.
Estando recuperada y pintada empezó el proceso de recolección de libros, sillas, mesas, lápices, cuadernos, escritorios para los niños, películas, materiales educativos y demás elementos didácticos.
Así se consiguieron las primeras dotaciones y el 28 de junio de 2019 abrió los servicios a los primeros 10 niños que inicialmente encontraron un espacio en donde de una manera divertida leían cuentos, historias, mitos, leyendas y hasta les ofrecían asesorías de tareas.
También al proceso de aprendizaje e intercambio de saberes se sumaron jóvenes y adultos que cuentan con un lugar en donde narrar vivencias o disfrutar de la música colombiana.
Para la gestora del proyecto, comunicadora social, Tatiana Barajas Flórez, la Biblioteca por su modelo comunitario ha sido de impacto y se ha constituido en un ejemplo a nivel regional, nacional e internacional.
En este sentido indicó que el objetivo y así se ha evidenciado que es un modelo que transforma, une y cambia el pensamiento de las comunidades.
Barajas Flórez, considera que la Biblioteca es un espacio diferente concebido para que los niños dispongan de un punto de encuentro en donde puedan repensar sus realidades.
En la actualidad y haciendo uso de los protocolos de bioseguridad los niños acuden a la Biblioteca a recrearse un rato y hacer consulta de tareas.
“En esta época de pandemia la Biblioteca ha sido clave para el aprovechamiento de los niños que llegan a hacer sus consultadas y aprender nuevas cosas a través de los libros que se les prestan para que los lean en las casas”, dijo.
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La Biblioteca Popular el año pasado fue reconocida por la Universidad de Los Andes y el Centro Nacional de Periodismo y una fundación telefónica como uno de los 50 proyectos que transforman regiones en el país.
También ha sido incluida en la base de datos e información del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc).
Para los hermanos Sofía y Eloin Hernández, de 13 y ochos años, la biblioteca les ha facilitado un espacio en donde pueden estar seguros, aprender, explorar, jugar y a mejorar las relaciones con los demás niños.
