También son parcos los arreglos que muestran las residencias de los cucuteños, quienes parece guardaron su plata o la invertirán en los obligados gastos de esta temporada: regalos, comida, licor y muy poco, ojala nada, en pólvora.
Con el inicio de la novena de aguinaldos entramos en la recta final del año, está próxima la celebración de la Navidad, el nacimiento del niño Dios, ya suenan los infaltables villancicos y la música bailable propia de estos días. Muy a pesar de todas las adversidades no olvidamos todo lo que nos ha identificado durante mucho tiempo.
El comercio es el que mejores resultados obtiene por estos días y se alistan para atender a la clientela que otrora provenía de Venezuela, pero conocidas las condiciones del cambio de la moneda, es poca la afluencia de compradores del vecino país, tanto que en la práctica desaparecieron de las calles los arrastradores, ya no hay a quien ofrecerles la mercadería que se vende en los almacenes locales. Por el contrario el flujo de ávidos compradores se invirtió y son más los cucuteños que visitan los centros comerciales de San Cristóbal para obtener a buen precio prendas y artículos de todo tipo.
Otro factor que atenta contra los buenos resultados de los comerciantes locales es el cierre prematuro de la frontera con Venezuela desde la noche del jueves pasado, lo cual a todas luces es inconveniente y exagerado por su amplio margen, esto fue hecho a apropósito de las elecciones regionales para la escogencia de nuevos gobernadores, sus razones tendrán las autoridades de allí.
Pero la ciudad sigue su marcha y recibe con alegría los visitantes que provienen del interior del país para mostrarles la nueva cara que ha ido adquiriendo poco a poco. Al mejor estilo de las grandes ciudades ya hay un sector donde se han concentrado restaurantes y sitios de diversión en una especie de zona rosa que tiene como su eje la avenida 1ª este desde la calle 15 hacia el sur y que continúa en su expansión. También hay planes de construcción de hoteles de categoría que le darán otro aire a la ciudad.
Desde hoy con mayor entusiasmo el espíritu de la Navidad nos abraza y recoge en familia para continuar la tradición cristiana que ya es milenaria. Por tanto extiendo el deseo de unas felices fiestas para todos los lectores y hagamos votos por una Cúcuta mejor en el tiempo por venir.
Authored by
