Al pie de la imponente figura del general Santander –ubicada allí, en el citado parque, en 1925- pienso algo que siempre hemos debatido en nuestra Academia de Historia: ¿Por qué los nortesantandereanos que asistieron a la Asamblea Nacional Constituyente de 1910, como el exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia Luis Emilio Ferrero Troconis quien, al ver que el general Benjamín Herrera presentaba el proyecto de creación de nuestro Departamento, se dejaron arrebatar lo que nos correspondía, que nosotros fuéramos “Departamento de Santander” y ellos, los del sur, “Santander del Sur”, sin importar que ya tuvieran alguna tradición con el nombre de Santander, pues al fin y al cabo estaban reordenando el país con plenas facultades. Si en el siglo XIX fácilmente le cambiaban el nombre al país, ¿qué dificultad había para cambiársele a una entidad territorial?
Ahí mismo, en el parque Santander, vi una exposición que ya había visto en Bogotá el día que nuestro valeroso procurador Alejandro Ordóñez Maldonado expulsó de la Alcaldía de Bogotá al tercer alcalde izquierdoso y consecutivo que tiene en la “llevadez” a la capital. Se trata de una Memoria histórica fotográfica sobre los conflictos sociales en Colombia, vistos desde la izquierda. Ya se imaginarán qué tipo de imágenes tiene la exposición. Al respecto quiero decir dos cosas: para hacerle contrapeso le manifiesto a su autor que no aparece por ningún lado lo de Bojayá, donde al interior de su iglesia un grupo al margen de la ley quitó la vida a 119 civiles indefensos con un cilindro-bomba. Segundo, una cosa buena en esta exposición es cuando se refiere a la rapacidad del sistema financiero y que indudablemente genera pobreza. Cita una entrevista a un empresario colombiano propietario de una cadena de almacenes, donde el empresario dice que para tener ese imperio empresarial la solución fue simple: “Nunca le debas dinero a los bancos”. Sí señor.
Cuando me dispongo a lustrar mi calzado me llama poderosamente la atención un periódico que lee un señor elegantemente vestido, seguro acababa de salir del Club del Comercio, quien al ver mi interés me lo facilitó. Se trata de Le Monde Diplomatique. Aunque advierto de inmediato que se trata de un periódico izquierdista fue refrescante ver en la parte inferior de la portada una noticia refrescante, según la cual los par tidos de izquierda que hace diez años llegaron al poder en América Latina empiezan a colapsar. Definitivamente Margaret Thatcher tenía razón: “El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero…de los demás”. Solo hay que esperar.
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