En buena hora se ha hecho una reedición de este texto que es una especie de tratado sobre los valores y los buenos modales y un compendio de normas de conductas para la convivencia en sociedad que tanta faltan nos hacen hoy.
La Urbanidad de Carreño tiene que volverse a enseñar en nuestras escuelas. Y recomendársela también de paso, hasta a los expresidentes de la República que dan un mal ejemplo a los colombianos con sus escandalosos y pugnaces rifirrafes verbales.
También sería bueno que las secretarías de Educación de Cúcuta y el Departamento, así como los directivos y profesores de jardines escolares, colegios, escuelas, planteles de bachillerato y universidades se comprometieran en una gran campaña para poner de nuevo en los programas de enseñanza la Instrucción Cívica o establecer como obligatoria la cátedra de Cultura Ciudadana.
Es desde el hogar y las aulas escolares donde hay que enseñar y promover los valores para ser tolerantes, respetuosos y aprender a vivir en paz. Así, por ejemplo, no tendríamos hoy tanto vandalismo en Cúcuta.