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El cucuteño que afinó sueños: Yorguin Pineda fue certificado por Hohner Alemania
El músico nortesantandereano recibió un reconocimiento internacional por más de cuatro décadas dedicadas al mantenimiento y afinación de acordeones.
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Ruby Escamilla
Ruby Escamilla
Sábado, 9 de Mayo de 2026

Durante años, mientras los reflectores del vallenato apuntaban a cantantes y acordeoneros en los escenarios, en un taller de Cúcuta otro hombre hacía posible que la música siguiera sonando.

Entre tornillos, lengüetas, fuelles y afinaciones minuciosas, Yorguin Pineda Rangel construyó una vida alrededor del acordeón. Hoy, después de más de cuatro décadas de trabajo silencioso, ese oficio recibió uno de los reconocimientos más importantes de su carrera.

El pasado 30 de abril, en medio de la programación del Festival de la Leyenda Vallenata, la reconocida casa alemana Hohner certificó oficialmente al cucuteño como experto en instrumentos de lengüeta libre y acordeones diatónicos.

La distinción avala sus conocimientos en mantenimiento, reparación de mecanismos complejos, afinación técnica y perfilado de lengüetas.


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La entrega se realizó en el auditorio de la Universidad del Área Andina, en Valledupar, en un evento liderado por Séptimo Tono, Musical Cedar y representantes de la firma alemana. Aunque el homenajeado no pudo asistir presencialmente, su nombre fue uno de los más destacados de la jornada.

La ausencia tenía una razón poderosa. Sus hijos, Dayana y Yorguin, se recuperaban de un accidente y acababan de salir de cirugía. El músico decidió quedarse a su lado.

“Son sentimientos encontrados. Está la alegría de recibir este reconocimiento, pero también el dolor de padre al ver a mis hijos en recuperación. Eso me impidió recibir con mis propias manos el fruto del trabajo de toda mi vida”, contó Pineda a La Opinión.

A sus 55 años, el maestro no solo es luthier y músico. También se convirtió en formador de nuevas generaciones en Norte de Santander. Desde hace cerca de dos décadas dirige una academia de acordeón en Cúcuta, donde enseña interpretación, reparación y mantenimiento de instrumentos.


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Por sus aulas han pasado jóvenes que hoy brillan en festivales vallenatos del país. Entre ellos aparecen nombres como Dayi Pineda, reina aficionada del Festival Cuna de Acordeones; Kevin Noguera, rey juvenil en Valledupar; Paula Leal, reina del Pilón, y otros exponentes que actualmente desarrollan carreras musicales.

“Cúcuta empezó a tener reconocimiento en los festivales por el alto nivel de nuestros alumnos. La academia ha sido un tránsito para muchos artistas y sigue creciendo cada día”, explicó.

La historia de Yorguin con el acordeón comenzó hace 42 años. Primero llegó el amor por tocarlo y después la necesidad de repararlo. Lo que inició como curiosidad de niño terminó convirtiéndose en su proyecto de vida.

Mientras muchos jóvenes de los años 80 seguían a artistas internacionales, él encontraba inspiración en los juglares vallenatos. Admiraba a Alejo Durán, Luis Enrique Martínez, Jorge Oñate y Poncho Zuleta. También recuerda con emoción las composiciones de Gustavo Gutiérrez y otros autores clásicos del género.


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Con el paso de los años, por su taller desfilaron importantes figuras del vallenato, entre ellas Israel Romero, actual homenajeado del Festival Vallenato 2026.

Para Pineda, el secreto de un buen luthier va mucho más allá de arreglar instrumentos.

“Se necesita profesionalismo, honestidad, amor por el arte y compromiso para hacer las cosas bien”, afirmó.

Su hija Dayi, acordeonera y cantante reconocida en Cúcuta, aseguró que este reconocimiento internacional resume décadas de disciplina y perfeccionismo.

“Para él era un sueño. Mi hermano y yo estamos recuperándonos y él prefirió quedarse cuidándonos. Pero este reconocimiento se lo merece totalmente. Siempre deja los acordeones preciosos y con detalles que no he visto en otros luthieres”, expresó.

Desde Alemania, la casa Hohner puso sus ojos en un artesano nortesantandereano que, lejos de las grandes capitales del vallenato, dedicó su vida a mantener viva la voz del acordeón.


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