En el Centro de Convivencia Ciudadana se están dictando talleres preventivos con estudiantes de primaria y de bachillerato, para evitar comportamientos peligrosos, como autolesiones y sexo por internet.
De acuerdo con Mónica Quintero, sicóloga del Centro de Convivencia, estos comportamientos han sido identificados entre los niños y jóvenes y se requiere brindarles orientación.
La primera asesoría se cumplió en el Instituto Técnico Industrial Lucio Pabón Núñez.
Los temas expuestos fueron la sana convivencia, igualdad y equidad de género, importancia de tener un proyecto de vida y el uso de las redes sociales.
“El problema es que los padres no están identificando los amigos con los que hablan sus hijos y el tiempo que duran los jóvenes en internet, olvidándose de los deberes en su hogar y en la escuela”, declaró Mónica Quintero.
De acuerdo con la sicóloga los menores no saben cómo manejar las conexiones sociales y están propensos a intereses de terceras personas que buscan encaminarlos a conductas que ponen en peligro su integridad física y mental.
“A los familiares les enseñamos una dinámica para desarrollar habilidades con el objetivo de tener una mejor relación con sus hijos, ellos mostraron gran interés en hacer actividades en conjunto para fortalecer los vínculos de comunicación”, indicó Quintero.
Una de las conclusiones que arrojaron estos encuentros es que es importante tener en cuenta que la obligación como padres no se limita a establecer reglas de conducta sino también a conocer qué tipo de lugares frecuentan los jóvenes en sus tiempos libres.
“Todas estas condiciones influyen en su vida personal y en el entorno estudiantil”, explicó Mónica Quintero.
Las dinámicas ejecutadas con los estudiantes en compañía de sus progenitores se seguirán desarrollando en las doce escuelas del municipio para lograr mejorar las relaciones familiares y su desempeño académico.
De esta forma se busca mitigar comportamientos riesgosos en los menores y fortalecer su personalidad.
*Redacción La Opinión
