La Universidad Francisco de Paula Santander con sede en Ocaña desarrolló el diplomado: ‘Atención integral a víctimas del conflicto armado’, en donde los funcionarios públicos adquirieron conocimientos para mejorar la comunicación con esta población.
Ocaña es el segundo municipio de Norte de Santander a donde más víctimas de la guerra llegan y por esa razón se requiere que las instituciones del Estado cuenten con profesionales capacitados para que brinden una atención integral.
“Un componente fundamental fue la sensibilización y para ello se manejaron módulos sobre trato digno a los individuos por ser vulnerables y se resolvieron inquietudes acerca de cómo se deben hacer entrevistas y orientar para la extensa tramitología’’, afirmó Leidy Guerrero, coordinadora del área de Gestión de Proyectos.
Además, en la formación se identificó la necesidad de articular acciones entre las diferentes entidades encargadas de atender a las víctimas, con el fin de garantizar un adecuado manejo dentro del proceso.
En el diplomado participaron instituciones cómo el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), Global Communities, la Alcaldía de Ocaña, Consejo Noruego para los Refugiados y la Defensoría del Pueblo.
El Centro de Investigación, Desarrollo y Fomento Empresarial de la mano con la UFPS anunciaron que continuarán ampliando estos espacios de capacitación, crecimiento, desarrollo personal y empresarial en la provincia.
“El objetivo es beneficiar no solo a las instituciones estatales sino también a las personas en situación de vulnerabilidad”, declaró Leidy Guerrero.
Por otro lado, Ocaña quedó entre los seis mejores municipios del país en ejercer buenas prácticas con la estrategia Nación-Territorio de la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
El programa consistía en la puesta en marcha de un acompañamiento aplicado para mejorar el desempeño de las entidades territoriales con el fin de resaltar las políticas públicas para los desplazados del conflicto, optimizando los instrumentos de planeación que deben diseñar cada una de las ciudades.
El plan piloto se efectuó en 20 municipios donde se brindó asistencia técnica a las alcaldías para adelantar el proceso de la manera más acertada.
Ocaña fue escogida como uno de los mejores municipios en desarrollar un buen Plan de Acción Territorial (PAT), para la garantía de derechos de las víctimas.
Uno de los ítems que se tuvieron en cuenta fue la participación de la comunidad y para ello se hicieron reuniones con víctimas y otras actividades como grupos focales.
