El Laboratorio de Calidad del Aire, proyecto que se ejecuta en alianza de Corponor y la Universidad Francisco de Paula Santander con sede en Ocaña, presentó el informe de material particulado del primer semestre del año.
En el análisis se puede consultar la concentración de agentes contaminantes en el ambiente para el municipio de Ocaña.
En el informe se dio a conocer que debido al acelerado crecimiento poblacional del municipio se ha visto un incremento en el índice de movilidad de vehículos, los cuales son la principal fuente de contaminación atmosférica.
El Sistema de Vigilancia está basado en tres estaciones de monitoreo, las cuales están ubicadas en la Escuela de Bellas Artes, en la avenida Francisco Fernández de Contreras y en el barrio Santa Clara.
En el estudio se puede observar una considerable disminución de contaminación en la zona céntrica, clasificando la calidad de aire como buena.
Con respecto a las estaciones de la avenida Francisco Fernández de Contreras y Santa Clara, los valores se mantuvieron altos entre marzo y junio, lo que arrojó un resultado de calidad moderada.
Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, las características del aire se catalogan en buena, moderada, dañina para la salud para grupos moderados, perjudicial y peligrosa.
Así, el ambiente en Ocaña es moderado, las personas con asma y adultos con enfermedades cardíacas, con hipertensión, enfermedades isquémicas del miocardio, enfisema y bronquitis crónica deben disminuir la actividad física fuerte o prolongada.
“En seis meses tendremos las nuevas estadísticas para identificar el grado de contaminación por dióxido de carbono y conocer si se mantienen los índices o aumentaron”, dijo Rafael David Reyes, director de Corponor en Ocaña.
El objetivo es que después de estos análisis se empiece a gestionar desde la Alcaldía de Ocaña, más días sin carro y diferentes estrategias para disminuir las partículas contaminantes en el aire causadas por la polución.
También se requiere el apoyo de la ciudadanía para que adoptando buenas prácticas ambientales contribuyan a la calidad del aire.
El proyecto, de acuerdo con Reyes, ha tenido receptividad entre la población, por tanto las estaciones permiten hacer predicciones y conocer en tiempo real el estado del clima.
Así mismo, en los colegios se están dando capacitaciones a los estudiantes sobre cambios climáticos y cómo prepararse para que desde las actividades diarias puedan apoyar la sostenibilidad ambiental. Los jóvenes, además, resuelven dudas y se replican la información.
