La docente Esther María Osorio, quien dedicó más de una década a formar juventudes en Ocaña, organizó hace tres semanas una misa en acción de gracias por su pensión.
Al acto religioso invitó a los padres de familia de sus estudiantes de segundo de primaria, quienes la despidieron con un sonado aplauso.
La académica les manifestó ese día a los padres que en una semana llegaría su reemplazo. Sin embargo, han pasado tres semanas y el nuevo docente no ha llegado a la escuela Juan XXIII.
Lo grave es que los 32 niños de segundo no están acudiendo a la escuela y sumando los 15 días que duró el paro nacional docente, cumplen un mes sin actividades académicas.
El salón donde diariamente se formaban está cerrado y con una cadena impiden el acceso de los menores.
Los padres están desesperados porque no saben qué hacer con sus hijos en las casas mientras ellos salen a trabajar.
“Los niños están atrasados en conocimiento, he mirado los cuadernos de otros colegios y se nota la diferencia”, dice Evelina Velilla, madre representante de segundo grado.
Otra de las madres que expresó su rechazo fue Jenny Becerra. “Los niños este año han perdido muchas clases, primero tuvieron a una docente de nombre Margarita, que no fue capaz de controlar el curso por tres alumnos conflictivos. En su reemplazo asignaron a Esther María Osorio y cuando la normalidad retornó, vino el paro docente y nuevamente los niños se quedaron sin clases”.
Por ese hecho, los padres están optando por empezar a buscar otro colegio para los menores, lo que representaría un año escolar perdido para los niños. Curiosamente, ellos mismos piden que les asignen un maestro para no seguir aburridos en las casas mirando televisión o jugando en la calle.
Las respuestas
Los padres de familia, representados por Velilla y Becerra, manifestaron que consultaron a la coordinadora del plantel, Oliva Becerra, por la nueva maestra de sus hijos y la respuesta fue cortante: “eso no nos compete a nosotros, es la Secretaría de Educación Departamental quien debe hacer el nombramiento”.
Al consultar a la rectora del instituto Alfonso López, Ilcia Chivatá, colegio al que está adscrita la escuela Juan XXIII, dijo que “es un trámite que lleva tiempo, estamos esperando el reemplazo y se demora porque debe seleccionarse un maestro que quiera venir a Ocaña y que esté disponible dentro de la planta”
Por su parte la secretaria de Educación de Ocaña, Paula Galvis, manifestó que se hizo la solicitud a la Secretaría de Educación de Norte de Santander y a la fecha no les han dado respuesta y siguen esperando.
*Ocaña
