En el Centro de Acopio del barrio las Ferias en Ocaña se conformó la primera Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Norte de Santander.
La misma, denominada Frutinorte, tiene el objetivo de idear estrategias de comercialización estables, que actualmente es la principal falencia de los campesinos de la región.
Fredy Said Gómez Mora, facilitador socio empresarial del Plan de Fomento Hortofrutícola, manifestó que se articularán para hacer negociaciones que favorezcan a los agricultores.
A la convocatoria asistieron 16 asociaciones con 2 o 3 delegados, provenientes de Labateca, Gramalote, El Zulia, Chitagá, Cácota, Villacaro, Cáchira, Ocaña, La Playa y Convención.
Los productos bandera con los que se presentarán al mercado nacional e internacional son uchuva, gulupa y el limón tahití.
Actualmente hay acercamientos con la empresa exportadora Blue Garden de Bogotá, que compra gran variedad de frutas que los campesinos producen, declaró Fredy Gómez.
El agricultor agregó que lo mismo pasa con la firma Alimentos Vigo, de alimentos orgánicos, a la cual se le mandó una propuesta y están a la espera de que respondan.
Adicionalmente se tienen planteados varios aspectos, entre ellos que la recepción del sembradío se hará en el Centro de Acopio para hacer la clasificación y el empaquetamiento.
También se establecerán precios justos y se sacarán los permisos frente al ICA para poder llevar las frutas del departamento al resto del país y el exterior.
De acuerdo con Yuli Ascanio de la Asociación Agrocusal, que es productora de tomate, cebolla, frijol y pimentón en La Playa, ellos desean trabajar unidos para exportar los cultivos y están dispuestos a cambiar de producto si el mercado lo requiere.
En total tienen 30 asociados y 100 hectáreas para plantar y cosechar.
Miguel Ernesto Vera, delegado de la asociación Asoprover de Chitagá, manifestó que son productores de uchuva.
“Pasamos por tiempos difíciles y los campesinos deben ingeniárselas para no perder los cultivos”, dijo Delgado.
Para él, con Frutinorte se organizarán para buscar quien compre el producido que está en decadencia por falta de comercialización, que es el gran problema de los agricultores.
El campesino de la región en estos momentos está abierto hacia el mayor rendimiento económico que pueda generar un cultivo así eso implique cambios.
Las esperanzas de la mayoría de los campesinos en la provincia de Ocaña están puestas en la recién creada asociación, desde la cual esperan liderar proyectos que beneficien a la totalidad de los productores.
