Una elevada insatisfacción frente a la calidad del ambiente y el espacio público de la ciudad, fue la que manifestaron los cucuteños que participaron de la segunda fase de la encuesta #MiVozmiCiudad, de La Red de Ciudades Cómo Vamos.
La alta tendencia al uso de buses, busetas o colectivos durante la pandemia, pese a los riesgos que esto conllevara, fue otra de las conclusiones que arrojó el estudio hecho en la capital nortesantandereana entre el 5 y el 30 de noviembre de 2020, y cuyos resultados se revelaron el mes pasado.
Estos ejes temáticos fueron abordados en esta oportunidad, teniendo en cuenta que “se encuentran estrechamente relacionados e inciden en el desarrollo sostenible de las ciudades y en la calidad de vida”. Para ello fueron consultadas 1.348 personas de diferente sexo, estratos, edades, grupos éticos y otros.
Esto es lo que encontramos:
Calidad ambiental
El 2020 fue un año en el que la región enfrentó varios problemas en materia ambiental. Entre marzo y abril, los cucuteños tuvieron que soportar el fuerte olor a humo por cuenta de las quemas de basura e incendios forestales, que poco a poco se extendió a otros municipios y a la zona de frontera. Posteriormente, las fuertes lluvias generaron emergencias en varios sectores.
Por si fuera poco, la COVID-19 implicó un nuevo desafío frente al manejo de los residuos de elementos de protección como tapabocas, guantes, trajes de bioseguridad, entre otros, que pasaron a ser ya de uso común.
Al respecto, el 60% de los cucuteños consultados dijo no sentirse “feliz” con la gestión que se ha hecho frente a la calidad del aire, del agua, el ruido y el manejo de los residuos durante la pandemia. La medición deja ver que, a medida que se disminuye el nivel socioeconómico, aumenta la insatisfacción, es decir, las personas de ingresos medios y bajos se sienten menos satisfechas con las acciones que se han adelantado por parte de las autoridades competentes para garantizar un ambiente más sano (49,5% nivel socioeconómico alto, 57,4% medio y 60,9% bajo).
“Esto puede deberse a las zonas en las que habita cada grupo poblacional y que pueden tener diferentes problemáticas ambientales”, asegura en el informe el economista Alexander Botello, especialista en gerencia financiera.
De acuerdo con los resultados, las mujeres se sintieron menos satisfechas con la calidad ambiental en la pandemia, aunque la diferencia es mínima frentes a los hombres (61,1% y 58,8% respectivamente). Esto podría explicarse en parte, dice Botello, “por las altas tasas de desempleo en las mujeres, que las condiciona a permanecer más tiempo en el hogar, y se articula con el mayor tiempo dedicado al cuidado del hogar, en particular con los hijos”.
Por edades, los mayores de 36 años fueron quienes más preocupación manifestaron frente a este tema, en relación con los más jóvenes. Según los resultados, el 67% de los encuestados mayores de 36 años dijo sentirse insatisfecho con la calidad del ambiente, mientras que el promedio en los menores de 36 años está en el 50%.
Movilidad
La pandemia también alteró un poco los hábitos de movilidad de los cucuteños. No obstante, aunque se hizo más frecuente el uso del transporte individual como el carro particular, la moto o la bicicleta, el transporte público, como busetas, buses o colectivos siguió siendo el más utilizado en la ciudad, a pesar de los riesgos de contagio de la COVID-19.
Así se distribuyó el porcentaje de uso: bus, buseta o colectivo (29,5%), moto (26,6%), carro particular (19,2%), bicicleta 6,5%. Este último medio fue uno de los que más aumentó tras el confinamiento.
Los resultados muestran que, en el último mes, antes de aplicada la encuesta, (octubre de 2020), los que más se movilizaron fueron los hombres, en un 73,9%, frente a un 53,7% de mujeres. Los resultados se “podrían articular con lo mencionado anteriormente, frente al desempleo en mujeres”, asegura Botello.
La encuesta también mostró que los que más se movilizaron a su trabajo, estudio u otras actividades fueron las personas de mayor nivel socioeconómico (70,3%), mientras que las personas con ingresos bajos y medios apenas lo hizo en un 63%. Por edad, los menores de 36 años fueron los que en promedio se movilizaron más: 68,3%, frente a un 59,7% de personas con edades superiores.
“Los niveles socioeconómicos se reflejan nuevamente en el medio de transporte usado. Ciertamente es mayor el porcentaje en los niveles de ingresos altos, los que hacen uso del carro particular (62,9%), así como también son los niveles más bajos quienes hacen un mayor uso del bus o buseta (34,3%), moto (30,3%) y bicicleta (7,5%)”, resalta Botello, magíster en estudios y gestión del desarrollo.
Los más jóvenes (18 a 25 años) y los mayores de 55 años fueron los que manifestaron haber optado por caminar para llegar a su trabajo, el estudio u otra actividad (9,2% y 11,5% respectivamente). En el caso de la moto, las personas entre los 26 y los 55 años son quienes más hacen uso de este medio de transporte.
En términos generales, el 50% de la población consultada manifestó su insatisfacción con el medio de transporte que usa a diario.
Calidad del espacio público
Otro de los eternos problemas que ha afrontado Cúcuta es el del espacio público y a pesar de los constantes reclamos por impulsar una política que permita mejorar su manejo, esta apenas empieza a consolidarse.
Por eso, al ser consultados sobre el particular, la respuesta de los cucuteños no se hizo esperar y fue así como un 61,3% de los encuestados dijo sentirse insatisfecho o algo insatisfecho con la calidad del espacio que es para todos, como los parques y las áreas verdes.
La insatisfacción aumenta conforme disminuye el nivel socioeconómico, así: 62,2% estratos bajos, 48,3% estratos altos, 58,7% medio.
Según el economista Alexander Botello, lo anterior tiene todo el sentido, si se parte, nuevamente, de las zonas en las que habitan las personas de diferentes niveles socioeconómicos.
“Los de niveles más altos suelen vivir en zonas que han sido adecuadas con amplia vegetación, o en su defecto viven en áreas o conjuntos residenciales, que garantizan espacios verdes o de recreación. Por otra parte, las personas de más bajos ingresos suelen vivir en zonas más áridas (lo que algunos podrían catalogar como periferias)”, dice Botello.
Por edades, una vez más, son los mayores de 36 años quienes se sientan más insatisfechos con el manejo del espacio público.
“La información presentada, en general, refleja importantes contrastes de cómo conciben diferentes personas de acuerdo a su género, grupo etario, zona en la que vive y nivel socioeconómico, la calidad ambiental, movilidad y el espacio público. Esto permite orientar aún más la gestión del territorio de la administración pública hacia una mayor realización individual y colectiva de las personas”, fue una de las principales conclusiones del estudio.
