Mientras este domingo miles de familias celebran el Día de la Madre, la sentencia que cambió para siempre la conversación sobre la maternidad en Colombia cumple 20 años.
La C-355, el fallo con el que la Corte Constitucional despenalizó por primera vez el aborto bajo tres causales, llega a su aniversario convertida en una conquista jurídica que amplió el derecho a decidir, pero que todavía choca con las mismas brechas de siempre: el territorio, la clase, el peso de la religión y un sistema de salud que aún no logra garantizarlo igual para todas.
Así pues, la fecha terminó convertida en una postal incómoda del país. Afuera, el Día de la Madre mueve el comercio, mientras que en hospitales, juzgados y despachos públicos, el aborto sigue siendo un derecho atravesado por trámites, objeciones de conciencia, y desigualdades territoriales.
Para Laura Castro González, directora de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, (organización pionera del movimiento Causa Justa), el cruce de fechas tiene un sentido más profundo que de azar.
"Yo creo que esa es una afortunada coincidencia en el sentido de reconocer la importancia de las maternidades deseadas en nuestro país", afirmó a Colprensa.
Asimismo, la directora relató que cuando la mesa nació en los 90, despenalizar el aborto era impensable. Indicó que el país operaba bajo un régimen de penalización absoluta y las mujeres que decidían interrumpir un embarazo lo hacían en la clandestinidad.
De ese modo, precisó que la C-355 no abrió la puerta de par en par, sino que la entreabrió.
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“Reconoció apenas que existían tres situaciones excepcionales en las que las mujeres no debían ir a la cárcel: cuando había peligro para su vida o salud, cuando el feto era inviable o cuando el embarazo era producto de una violación denunciada”, agregó.
El verdadero giro, según la directora de La Mesa, llegó después.
Cómo cambió la conversación pública
El movimiento Causa Justa nació en 2017 con una pregunta distinta a la que se hacía Colombia entonces. Ya no se trataba de discutir si el aborto era bueno o malo, sino de mirar al Código Penal y preguntarse qué hacía allí un delito que solo aplicaba para las mujeres.
Este argumento permitió que tiempo después el panorama empezara a cambiar, y es que el 21 de febrero de 2022, la Corte Constitucional ganó por cinco votos contra cuatro la sentencia C-055, que despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación y dejó vigentes luego de ese plazo las tres causales históricas.
El vacío que el Ministerio nunca llenó
Hoy en día, años después del fallo, aún persisten retos en Colombia como el desconocimiento de cuántas mujeres han ejercido el derecho.
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"No tenemos informes públicos ni información confiable por parte del Ministerio de Salud sobre cuántas mujeres han accedido a la IVE desde su despenalización en Colombia. Los sistemas de información todavía no están acompasados para la sentencia que despenalizó el aborto", denunció Castro.
Desde su posición, la directora comunicó que la Mesa por la Vida acompañó cerca de 1.700 atenciones entre el 22 de febrero de 2022 y el 30 de abril de 2025.
Profamilia, la mayor entidad especializada del país, también anunció en febrero pasado que entre febrero de 2022 y febrero de 2026 atendió 213.895 procedimientos de IVE, de los cuales 59.532 ocurrieron solo en 2025.
Por otra parte, la Fundación Oriéntame, registró 26.016 procedimientos entre febrero de 2022 y julio de 2024.
“Esos son los números que se dejan ver. Los otros, los que el Estado debería tener, no existen. Sin cifras no se pueden diseñar mejores políticas públicas", expuso Gonzáles.
El 16,5% que se quedó por fuera
La Encuesta Nacional de Demografía y Salud, presentada por el Ministerio de Salud, el DANE y la Universidad de Antioquia, mostró que el 85% de las mujeres que solicitaron una interrupción voluntaria del embarazo accedieron al servicio, pero también mostró que el 16,5% no recibió atención y que el 25,4% no recibió información clara sobre sus opciones.
"Yo creo que esta es otra alerta y desde la mesa seguimos identificando múltiples obstáculos para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo", declaró Castro.
En este sentido, la representante de la mesa explicó que las barreras tienen dos capas. La primera es general y golpea a cualquiera que se mueva por el sistema de salud colombiano, y la segunda capa es específica de la salud sexual y reproductiva.
Castro mencionó también tres prácticas que la mesa documenta una y otra vez. La primera es la objeción de conciencia ejercida de manera inconstitucional por instituciones y colectivos enteros; la segunda es la sobremedicación a las mujeres que se hacen una IVE farmacológica, y la tercera es la discriminación y violencia obstétrica contra las mujeres.
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Dos Colombias, un mismo derecho
Otro obstáculo que sale a flote lo dejó ver una encuesta nacional que reveló que las mujeres urbanas, jóvenes y con mayor escolaridad son las que acceden con más facilidad al servicio.
Castro atribuye esto a un cruce de factores estructurales y culturales. "Hay barreras estructurales en el acceso a los servicios de salud, o sea el hecho de que los servicios de mayor complejidad no estén al alcance de la población rural, pone barreras de acceso", explicó.
Castro señaló que también influye la herencia cultural, “habitamos una sociedad muy permeada por la religión católico-cristiana, donde el pecado y la culpa han sido las formas en las que nos enseñaron a relacionarnos con la sexualidad. y eso no ayuda a que las mujeres accedan a información oportuna y segura”, afirmó
A esa primera frontera se suma la del conflicto. En departamentos como Cauca, Nariño, La Guajira, Chocó y Putumayo, las barreras institucionales conviven con el control territorial de actores armados. Allí donde el Estado a veces ni siquiera llega, Castro insistió en que la responsabilidad de la Defensoría del Pueblo, Personería y Secretarías de Salud se vuelve crítica.
El delito que quedó por dentro
Pese a la C-055, el aborto sigue siendo delito en Colombia después de la semana 24 fuera de las causales. El artículo 122 del Código Penal no fue eliminado, solo condicionado.
"Pedíamos la eliminación total del delito de aborto porque este delito ahora es obsoleto. ¿Qué mujer va a abortar después de la semana 24 por fuera de las causales, cuando la mayoría de las mujeres ya abortan en el marco de la causal salud? Yo creo que solamente tiene un peso simbólico”, precisó.
Además, expresó que la criminalización no desapareció pues aseguró que la mesa conoce cinco casos de mujeres procesadas penalmente por aborto desde la sentencia C-055.
La violencia que llega después
En contraparte, las que pasaron todas las barreras administrativas, y llegaron al servicio, no siempre encontraron lo que buscaban. La Corte ha tenido que recordar en más de una sentencia que decidir interrumpir un embarazo no es una excusa para la violencia obstétrica.
Sin embargo los casos siguen: mujeres a las que se les exige acompañante, a las que se les imponen anticonceptivos de larga duración y a las que el personal médico denuncia ante las autoridades.
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Castro planteó que la violencia obstétrica se ha convertido, en muchos casos, en una forma de castigo contra quienes acceden a un aborto legal.
Asimismo, calificó estos hechos como una violencia basada en género que acontece en los escenarios de la prestación de servicios de salud.
El fallo que algunos quieren tumbar
A la par de estas situaciones, han aparecido demandas y movimientos para tumbar la C-055.
Al respecto, Laura Castro argumentó que “la sentencia Causa Justa es una sentencia pacífica. No porque no genere polarización o debate, sino que se trata de una decisión pacífica porque no obliga a nadie a abortar, y al contrario protege las maternidades que son deseadas".
Las amenazas, dijo, vienen principalmente de grupos antiderechos que tienen posturas de desconocimiento y falta de reconocimiento de la autonomía reproductiva de las mujeres.
Lo que falta
Las cifras de maternidad temprana siguen recordando al país las dimensiones del problema. Según el DANE, en 2024 hubo 445.011 nacimientos en Colombia, el menor número en décadas, pero 66.686 correspondieron a madres entre 10 y 19 años, incluidos 3.200 casos de niñas entre 10 y 14 años.
El Fondo de Población de Naciones Unidas advirtió que, al ritmo actual, el país solo erradicaría esos embarazos infantiles hacia 2102.
Castro cerró con una frase que resume lo que el movimiento le pediría al país en este Día de la Madre. “Yo pediría que es importante trabajar juntas y juntos, porque las maternidades sean todas deseadas. Y esto no quiere decir una política de aborto cero porque eso es un escenario irreal, sino que quiere decir que protejamos esas maternidades que son deseadas, permitiendo que quienes no quieren ser madres puedan no ser madres”.
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