Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Pobreza: Petro y su batalla “tardía”
De paso, la pobreza se multiplicó porque al instaurar el sindicalismo formal, excluyente y minoritario, dejó al 70 % de los jornaleros informales indefensos como son la mayoría de trabajadores colombianos.
Authored by
Jueves, 6 de Agosto de 2026

Pues el concepto de batalla es relativo, según las circunstancias de tiempo, modo y lugar como nos enseñaban los adverbios desde la educación primaria. La RAE dice que es la acción o acciones ofensivas encaminadas a la obtención de un objetivo.  Y de “escaramuza” algo parecido; refriega de poca importancia de las avanzadas de los ejércitos, como la que hacen las guerrillas.

Términos conceptualmente relativos. Miren si no los casos de Waterloo del domingo 18 de junio de 1815 cuando Napoleón fue derrotado dejando 41.000 bajas con 75.000 efectivos y 254 cañones, contra la alianza anglo -holandesa y prusiana de 140.000 efectivos que, a su vez, tuvo 25.000 bajas y adiós al sueño de dominar a Europa.

O la batalla de Boyacá del 7 de agosto de 1819 con 2900 campesinos efectivos de los cuales 600 eran jinetes lanceros desnudos de a pie limpio.   Contra 2.700 efectivos de la corona española entre infantes y 350 de la caballería, que comandaba el brigadier Barreiro. ¡Escaramuza o batalla, da lo mismo!  

Es el caso de la batalla o la escaramuza tardía de Petro que nunca realizó “contra la pobreza” a pocos días de finalizar su mandato y que propaló en el discurso del 20 de julio desde ciudad Bolívar en el sur de Bogotá. ¿Cuáles logros?

Uno, con 82 años a la espalda, no se las traga enteras.  Porque que esa reducción del 38 % al 25 % de la pobreza en Colombia que hoy reporta el DANE tiene una historia larga y diferente, pues siempre ha existido con un centenar de “etapas”.

En la de independencia, por ejemplo, la pobreza arrimaba al 85% de la población. Todos eran pobres. En la etapa republicana la pobreza subía y bajaba conforme a las crisis imperiales europeas. En el siglo pasado, con la Constitución del 86 y la dictadura del general Reyes, el país creció financieramente y la pobreza se redujo al 50 %.

Así que   en 1910 con la llegada de The Atlantic Oil Company la pobreza se estabilizó veinte años en la llamada hegemonía conservadora, pese a las disputas con la vecindad peruana y ecuatoriana.

Pero con la conquista del poder por el liberalismo, en 1936, la pobreza se volvió a descontrolar y creció al 70 % con la imperfecta ley de tierras con función social de 1936, que legalizó los títulos precarios de latifundistas e impidió la democratización real de la tierra, dejando indefensos a los campesinos colonos, arrendatarios y poseedores volviéndolos simplemente jornaleros.

De paso, la pobreza se multiplicó porque al instaurar el sindicalismo formal, excluyente y minoritario, dejó al 70 % de los jornaleros informales indefensos como son la mayoría de trabajadores colombianos.

La etapa siguiente vino con la pobreza del Frente Nacional que en con la Reforma Agraria de 1965 agudizó la desigualdad de la propiedad que dejó expuestos a los campesinos a la importación de insumos, al deterioro de la infraestructura existente   y de su mantenimiento.

La etapa de la pobreza en la era turbayista fue la del simplismo de las “badeas”, todo debe reducirse a sus justas proporciones. En la era de César Gaviria, gráficamente retratada en sus zapatos rotos, la pobreza quedó en el 51 % al final de su mandato, merced al “desarrollismo” que le copió a Álvaro Gómez Hurtado.

Adenda: Mal puede hablar Petro Urrego de sus logros, de lucha contra la pobreza, si congeló esos fondos tres años, perversamente, con fines electorales.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día