“Salgo del Cúcuta Deportivo con amargura de no haber tenido tiempo para transformar el buen juego asociativo valiente en resultados”, señaló Páez, en unas palabras compartidas en sus redes
El estratega tuvo un paso truncado por el rojinegro con un primer semestre terminando penúltimo de la Liga, último de la tabla del descenso (donde todavía está con un promedio de 0.77) y eliminado en la fase 1A. de la Copa Colombia.
En el juego ciertamente el equipo mostraba cosas interesantes, por momentos, creando opciones, posicionándose en campo rival, tomando el balón, pero con la mala suerte de ser inefectivo al momento de anotar. Tras recibir gol, el once terminaba abatido y carente para reponerse a un resultado adverso.
“El equipo ha intentado cambiar su forma de jugar, tener un estilo, pero si no se consiguen goles, se diluye. Los momentos de buen fútbol hay que concretarlos. Estoy convencido que este equipo va avanzar y crecer”, señaló, luego de caer en Bogotá.
Páez, en su mensaje de despedida, resaltó el hecho de recibir intimidaciones.
“No fue solo la tardanza para reunir el equipo base y refuerzos, sino la intolerancia de las barras bravas que truncaron el proyecto con amenazas a mi integridad”, expresó el timonel, que se va junto con su asistente Jorge Durán.