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Se fue Mohamed Ali, el más grande del boxeo
Dominó el boxeo durante dos decenios antes que el mal de Parkinson, causado por miles de golpes a la cabeza, destruyese su cuerpo.
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Sábado, 4 de Junio de 2016

Fue rápido de pies y manos, y también con la boca, un campeón del peso completo que prometió sorprender al mundo, y así lo hizo. Más que todo emocionó, incluso después, cuando pagó cara la acumulación de golpes y su voz era apenas un susurro.

Fue Mohamed Ali. Fue El Más Grande.

Ali falleció el viernes en la noche a los 74 años, informó la familia. Fue hospitalizado en el área de Phoenix con problemas respiratorios al inicio de la semana y sus hijos viajaron desde varios puntos de Estados Unidos para estar con él. 

“Es un día triste para la vida, hombre. Amaba a Mohamed Ali, era mi amigo. Ali nunca morirá”, declaró a la AP, ayer por la madrugada Don King, quien promocionó algunas de las más grandes peleas de Alí. “Como Martin Luther King, su espíritu vivirá por siempre”. 

Con un ingenio tan agudo como sus  puñetazos, Ali dominó el boxeo durante dos decenios antes que el mal de Parkinson, causado por miles de golpes a la cabeza, destruyese su cuerpo, enmudeciese su voz y pusiese fin a su carrera en 1981.

Demodelor

Fue reverenciado por millones en todo el mundo y vilipendiado por muchos más. Nunca se cansó de acuñar frases ingeniosas, como cuando se describió a sí mismo, con 1,90 metros y 95 kilogramos, diciendo “floto como una mariposa y pico como una abeja”. Y justamente fue lo que hizo, una manera de pelear nunca antes vista en la división de los pesos completos.

Peleó a lo largo de tres décadas diferentes y finalizó su trayectoria con un récord de 56-5 y 37 nocáuts _ 26 de esas peleas con la promoción de Arum _ y fue el primer púgil en ganar tres veces el título de la máxima división del boxeo.

Venció abrumadoramente al temible Sonny Liston, desafió los pronósticos para imponerse a George Foreman en Zaire y casi peleó hasta la muerte con Joe Frazier en las Filipinas. Todo ello con una pintoresca comitiva que agigantó su leyenda.

“Retumba, muchacho, retumba”, le decía su asistente Bundini Brown desde su esquina.

Y eso fue lo que hizo Ali. Peleó contra todos los mejores en su división, y se ganó millones de dólares con su centelleante jab. Sus combates fueron tan memorables que tuvieron nombres, como “Rumble in the Jungle” y “Thrilla in Manila”.

Pero fueron sus payasadas _ y sus declaraciones _ fuera del ring las que transformaron al hombre bautizado Cassius Clay en el astro Mohamed Ali.

“Soy el Más Grande”, dijo una y otra vez. Muy pocos se atreverían a contradecirle. Ali le dio la espalda a la sociedad blanca al adoptar la religión musulmana y cambiarse su nombre. Desafió el llamado a filas durante la Guerra de Vietnam _ “Yo no tengo problemas con el Viet Cong” _ y perdió tres años y medio del momento cumbre de su carrera.  

Carismático

Fascinó a líderes mundiales, diciéndole una vez al presidente filipino Ferdinand Marcos: “Vi a tu esposa. No eres tan tonto como pareces”.

Más adelante se embarcó en una segunda carrera como misionero del Islam.

“El boxeo fue mi trabajo, la primera parte de mi vida”, dijo en 1990, y añadió su típica fanfarronería: “Voy a ser el mejor evangelista de la historia”.

Ali no pudo cumplir ese objetivo porque el Parkinson le robó el habla. La enfermedad se cobró un saldo tal en su cuerpo que verlo en sus últimos años _ tembloroso, con su rostro congelado, el hombre que inventó el paso de Ali ahora apenas pudiendo caminar _ sorprendió y entristeció a quienes que le recordaban en su época de gloria.

Ali calculó una vez que había recibido 29.000 golpes a la cabeza y ganado 75 millones de dólares en su carrera, pero el efecto de los puñetazos permaneció mucho después de que gran parte del dinero se había esfumado. Eso no le impidió viajar incansablemente para promover el Islam, reunirse con líderes mundiales y hasta abogar por una ley con su nombre que buscaba reformar el boxeo.

Peleó por su vida y derechos

Nacido Cassius Marcellus Clay el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, Ali comenzó a boxear a los 12 años después que le robaran su bicicleta nueva y le prometió al policía Joe Martin que él le daría una paliza a la persona que se la hurtó. Clay pesaba apenas 40 kilos en aquel entonces, pero Martin comenzó a entrenarlo en su gimnasio de boxeo, en el inicio de una carrera aficionada de seis años que concluyó con la medalla de oro en los pesos ligeros en las Olimpiadas de 1960.

Ali ya había tenido que lidiar con el racismo. En viajes deportivos, él y sus compañeros de equipo tenían que quedarse en el coche mientras Martin les compraba hamburguesas. Cuando regresó a Louisville con su medalla dorada, la Cámara de Comercio le otorgó un homenaje, pero dijo que no tenía tiempo para patrocinar una cena en su honor.

En su autobiografía, “The Greatest”, Ali escribió que lanzó su medalla de oro al río Ohio tras una pelea con una pandilla de motociclistas blancos, que comenzó cuando a él y a un amigo les negaron servicio en un restaurante en Louisville.

Tras vencer a Liston para ganar la corona pesada en 1964, Clay sorprendió al mundo del boxeo al anunciar que era miembro de la Nación del Islam y que rechazaba su "nombre de esclavo". De ahí en adelante sería conocido como Mohamed Ali y su libro sería el Corán. 
 
El mejor boxeador de la historia

Ali vs. Liston, 25 de febrero de 1964

Ali, todavía conocido como Cassius Clay, parece volverse loco en el pesaje antes de retar al temible Sonny Liston por el título del peso completo en Miami Beach. Algunos observadores atribuyen la conducta de Alí al miedo e incluso insinuaron que se cancelaran la pelea. Liston sencillamente no pudo lidiar con la velocidad de Ali, que lo castigó con punzantes jabs y rápidas derechas al rostro.

Ali vs. Liston, 25 de mayo de 1965

Los fanáticos del boxeo siempre argumentarán sobre los efectos de la derecha que Ali conectó al costado de la cabeza de Liston en el primer asalto de su pelea de revancha. Algunos expertos dicen que Liston cayó tras recibir un golpe perfecto, otros consideran que fue una farsa.

Ali vs. Williams, 14 de noviembre de 1966

En la que podría ser su mejor pelea, Ali vence al fuerte pegador Cleveland Williams en el tercer asalto en Houston. Ali tumba a Williams con dos jabs de izquierda y una derecha a la mandíbula mientras retrocedía al principio del asalto. Williams vuelve a caer tras una ráfaga de 12 golpes, y la pelea es detenida después de una tercera caída, producto de dos ganchos de izquierda y una derecha al mentón. 

Ali vs. Frazier, 8 de marzo de 1971

La era de las peleas multimillonarias comienza cuando Ali y el campeón Joe Frezier reciben 2,5 millones de dólares cada uno por su duelo entre invictos en el Madison Square Garden. Es LA PELEA, y cumple con las expectativas. Alí pelea por tercera vez desde que volvió al cuadrilátero tras una ausencia de tres años y siete meses por negarse a ser reclutado por el Ejército. Ali utiliza todos los trucos en su arsenal para ganar tiempo y tratar de impresionar a los jueces, pero Frazier lo acecha de forma implacable. Frazier lo mete en aprietos en el 11er asalto, pero Ali logra mantenerse de pie. Ali cae tras recibir un largo gancho de izquierda a la mandíbula a los 25 segundos del 15to asalto. Se para rápido, con la mejilla derecha hinchada, y logra terminar la pelea, pero pierde por decisión unánime. 

Ali vs. Norton, 10 de septiembre de 1973

Norton había roto la mandíbula a Ali al vencerlo por decisión dividida el 31 de marzo de 1973. Cuando faltaba un asalto en la revancha en el Forum de Inglewood, California, Alí estaba a punto de sufrir otro revés, abajo por dos puntos en una de las tarjetas y empatado en las otras dos. Ali domina el primer minuto del asalto, consigue resistir los dos últimos minutos, y gana por decisión dividida. Una derrota posiblemente hubiese cambiado la historia del peso completo. Probablemente no hubiese habido un “Rumble in the Jungle” contra George Foreman, o un “Thrilla in Manila” contra Joe Frazier.

Ali vs. Foreman, 30 de octubre de 1974

Pocos creen que Ali pueda derrotar a George Foreman el Kinshasa, Zaire, para sumarse a Floyd Patterson como los únicos hombres que conquistan el campeonato del peso completo en dos ocasiones. Foreman había lucido extraordinario al arrebatar el cetro a Joe Frazier, y luego en las defensas ante Joe “King” Roman y Ken Norton. Ninguna de esas peleas pasó del segundo asalto. Ali tiene dificultades para mantener a raya al poderoso Foreman en los dos primeros asaltos, así que decide refugiarse en las cuerdas y dejar que el campeón se agote tratando de superar el muro defensivo de Ali, que dio el nombre de “rope-a-dope” (atrapar un tonto) a esta estrategia.

Ali vs. Frazier, 1 de octubre de 1975

Cuando terminó la pelea, un Ali desgastado física y emocionalmente dice que fue “lo más cercano a la muerte”. El combate es titulado “Thrilla in Manila” (Suspenso en Manila), y eso fue lo que sucedió cuando Alí y Joe Frazier volvieron a enfrascarse en un duelo épico. Fue su tercer enfrentamiento, después que Ali ganó el segundo por decisión el 28 de enero de 1974.

Ali vs. Spinks, 15 de septiembre de 1978

Ali se convierte en el primer púgil que gana el título del peso completo en tres ocasiones al vengar una derrota ante Leon Spinks con un triunfo por decisión ante 70.000 espectadores en el Superdome de Nueva Orleáns. Ali, de 36 años, frustra a Spinks, 11 años menor, y dos de los tres jueces le dan 10 de los 15 asaltos. El otro lo ve ganar en 11. 

Ali vs. Homes, 2 de octubre de 1980

“Soy un maestro de las ilusiones”, dice Ali sobre su esbelta figura, unos cuantos días antes de volver a pelear, tras un retiro de 15 meses, esta vez ante Larry Holmes en un intento por ganar el título por cuarta ocasión. Ali no engaña a Holmes, sólo a sí mismo, y el entrenador Angelo Dundee no le permite salir de la esquina para pelear el 11er asalto. Ali peleó una vez más, al perder una decisión en 10 asaltos ante Trevor Berbick el 11 de diciembre de 1981 en Nassau, Bahamas.

Nueva York | AP

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