Colombia mejora su entorno para la operación de las empresas, pero sigue en el top diez de los países del mundo más complejos para los negocios, grupo del que no ha salido desde hace diez años.
En el reciente reporte anual Global Business Complexity Index (GBCI) de TMF Group, firma líder de servicios administrativos y de cumplimiento normativo, el país se ubicó en el sexto lugar, con una ligera mejoría respecto al informe de 2025, cuando ocupó el quinto lugar.
El país suramericano se alejó un poco del primer lugar de la tabla, en la edición 13, en la que aparecen 81 jurisdicciones, las cuales representan más del 90% de la economía mundial. Sin embargo, a nivel de Latinoamérica ocupó la tercera casilla.
Los resultados posicionaron a Grecia, México y Brasil como los entornos más complejos debido a sus constantes reformas y burocracia, mientras que las Islas Caimán y Dinamarca destacan por su estabilidad y sencillez operativa.
Lea además: Gobierno de Colombia alerta por alza inusual de tarifas y descarta apagón por El Niño
El informe reveló que las autoridades reguladoras actualizan con frecuencia la legislación fiscal, incluidas las normas sobre el IVA y las políticas dirigidas a las personas con un elevado patrimonio, lo que obliga a las empresas extranjeras a adaptarse rápidamente.
A lo anterior se suma la creciente inestabilidad geopolítica y económica, que dificulta los negocios transfronterizos, pues, el proteccionismo, los aranceles y los cambios en la normativa están revirtiendo muchos de los avances logrados gracias a la globalización.
El CEO de TMF Group, Mark Weil, expresó que la fragmentación política global y la dispersión económica están llevando a las empresas a incorporar más jurisdicciones en sus cadenas de suministro, lo que incrementa la complejidad de su gobernanza; eso también implica que deben enfrentarse a una mayor incertidumbre regulatoria.
“Los inversionistas buscan simplicidad, pero, sobre todo, certeza en las reglas bajo las cuales operan. Por ello, alentamos a los gobiernos a mejorar su posicionamiento actuando en ambos frentes, y a las empresas a simplificar sus operaciones para ser más eficientes y ágiles frente a marcos regulatorios complejos e inciertos”, afirmó Weil.

Reducción de personal y subcontratación
Los resultados del GBCI revelaron que las compañías se están adaptando mediante la subcontratación (69%), la reducción de personal (59%), el cierre de oficinas o sucursales (55%) y la congelación de contrataciones (51%). Los cambios recurrentes han obligado a las organizaciones a ajustar continuamente sus esquemas.
La investigación arrojó que, a pesar de las reformas en curso destinadas a reducir la complejidad y atraer a inversores extranjeros, las empresas siguen teniendo que cumplir exigentes normas y presentación de informes, especialmente en materia fiscal y de gestión patrimonial.
Infórmese: Cúcuta: avanza la construcción de la marca región de El Gran Santander
Además, según el country head para Colombia, Ecuador y Venezuela de TMF Group, Cristhian Fresen, el aumento del salario mínimo afectará a los departamentos de recursos humanos y nóminas.
“Mientras Colombia avanza en su proceso de modernización y en la captación de inversiones, los cambios normativos, la evolución política y las nuevas políticas laborales exigen a las empresas extranjeras que se mantengan flexibles y atentas”, señaló.
Agregó que, con las elecciones presidenciales cada vez más cerca, es probable que la incertidumbre política se intensifique.
El informe plasmó que las autoridades exigen la presentación de informes anuales y la divulgación detallada de información sobre los accionistas, lo que aumenta las exigencias continuas en materia de gobernanza y gestión de la entidad.
Le puede interesar: La economía de Colombia crece 2,2% en el primer trimestre de 2026
Igualmente, las empresas se enfrentan a una legislación laboral compleja, a cotizaciones obligatorias a la seguridad social y a indemnizaciones por despido considerables.
El dato
El reporte GBCI analiza 292 indicadores por país. Abarca aspectos clave como contabilidad e impuestos, gestión legal de entidades y regulación laboral. Más allá del atractivo macroeconómico de cada país, el índice mide el costo operativo de cumplir con marcos normativos que frenan el crecimiento tanto de las empresas locales como de los inversionistas internacionales.
El estudio resalta que países como Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos se encuentran entre las 10 jurisdicciones más fáciles para hacer negocios. En contraste, 6 de 18 países analizados en América Latina se posicionan entre los 10 más complejos a nivel global: entre ellos Bolivia (7°), Argentina (9°) y Perú (10°).
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion.