Antes de pensar en grandes escenarios, videoclips profesionales o producciones de estudio, Diego Jesid Niño Rubio tenía un cuarto, un celular, una computadora Canaima y muchas ganas de hacer música.
Cinco años después de comenzar ese camino, el joven cucuteño, conocido artísticamente como Lil Gang, acaba de dar un paso que considera decisivo: lanzó Halo, su primer video oficial de trap-Detroit.
A sus 20 años, el artista construye una propuesta que combina Detroit rap, trap y rap, géneros con los que busca encontrar una identidad propia dentro de la escena urbana.
Su historia, sin embargo, comenzó mucho antes de tener los recursos para producir un proyecto musical como el que imagina hoy.
Su primera canción, Potencia, nació precisamente en aquel improvisado espacio de grabación. No había equipos profesionales ni grandes inversiones. Solo un teléfono, una Canaima que le habían regalado y la ayuda de un amigo que creyó en sus capacidades.
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“Potencia para mí no fue solamente una canción; fue la prueba de que podía empezar desde cero y hacer algo que realmente me representara”, recordó el artista.
Aquel primer intento también le confirmó que quería tomarse la música en serio. Aunque todavía no sabía si algún día podría convertirla en su forma de vida, escuchar terminada aquella canción le produjo una certeza: quería seguir.
Pero su formación artística no ocurrió únicamente frente a un micrófono. Durante estos años, Lil Gang convirtió las calles de Cúcuta en parte de su escuela.
Barrios, parques, el Malecón y Jardín Plaza fueron algunos de los escenarios en los que comenzó a hacer freestyle, acompañado muchas veces por amigos y con la intención de que más personas conocieran su nombre.
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No lleva la cuenta exacta de cuántas presentaciones o improvisaciones ha realizado desde 2021. Para él, muchas simplemente surgían de la oportunidad de reunirse, grabar unas rimas y compartirlas.
Con el tiempo, aquellas apariciones comenzaron a tener respuesta. Personas que antes no lo conocían empezaron a identificarlo por sus videos y sus freestyle, e incluso a pedirle que cantara cuando lo encontraban en algún lugar.
Ese reconocimiento fue uno de los primeros indicios de que el esfuerzo comenzaba a dar frutos.
Su trayectoria también tuvo un momento importante en 2023, cuando participó en los Premios Vive Nuestra Música, experiencia que le sirvió como impulso para continuar trabajando en su proyecto.
Sin embargo, profesionalizar una carrera musical no es sencillo. El cucuteño reconoce que no ha podido destinar grandes cantidades de dinero a su proyecto porque también tiene hijos y responder por ellos es una prioridad.
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“Más que una gran inversión de dinero, siento que hasta ahora mi mayor inversión han sido las ganas, el tiempo, el esfuerzo y las personas que han creído en mí”, explicó.
En ese proceso encontró aliados: productores, beatmakers y realizadores audiovisuales que le brindan su apoyo y, en ocasiones, colaboran con él para hacer posibles producciones que difícilmente habría podido costear por cuenta propia.
Ahora, Halo representa una nueva etapa. El lanzamiento de su primer videoclip oficial de trap-Detroit resume, para el artista, cinco años de aprendizaje, freestyle, búsquedas y oportunidades aprovechadas.
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“Detrás de Halo hay años de esfuerzo, de aprender, de buscar oportunidades y de seguir intentando incluso cuando no tenía los recursos para hacer las cosas como quería”, aseguró.
Con esta canción, el nortesantandereano quiere demostrar que detrás de sus rimas existe mucho más que improvisación. Quiere consolidar una identidad, representar a Cúcuta y llevar su música primero a escenarios nacionales y, posteriormente, internacionales.
Su objetivo todavía está lejos de cumplirse, pero el punto de partida sigue presente. Aquel cuarto donde grabó Potencia, el celular, la Canaima y las calles donde comenzó a improvisar forman parte de una historia que ahora busca crecer sin perder sus raíces.
“Quiero llegar lejos sin olvidar nunca de dónde salí, porque precisamente de ahí viene todo lo que soy como artista”, concluyó.
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