Con el paso de los días se han conocido más detalles sobre lo ocurrido en la zona rural de Ocaña, que por varias horas se convirtió en un campo de batalla y dejó un saldo de 10 personas muertas, entre ellas un uniformado, un civil y ocho presuntos integrantes de un grupo armado ilegal.
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El enfrentamiento se habría producido durante un operativo conjunto de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), con apoyo de la Fiscalía, que tenía como objetivo golpear al Ejército Gaitanista de Colombia.
En las últimas horas, la Policía de Norte de Santander informó que afectaron a la subestructura Ferney Antonio López Polo, señalada de cometer homicidios y desplazamientos forzados en las regiones del Catatumbo y el Cesar.
Este operativo, inusual por la presencia de organismos de investigación de alto nivel en una zona rural, buscaba hacer efectiva una orden de captura contra alias Walter, señalado como el segundo cabecilla de esta organización criminal, también conocida como Clan del Golfo. El hombre era requerido por los delitos de concierto para delinquir y porte ilegal de armas de fuego.
Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en límites entre las zonas rurales de Ocaña y el departamento del Cesar. Hasta allí llegaron los investigadores, que seguían el rastro de alias Walter. Sin embargo, al detectar su presencia, integrantes armados de la estructura criminal iniciaron una confrontación.
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Tras varias horas de combates, las autoridades lograron asegurar el perímetro y encontraron un sangriento balance. En un primer momento hallaron seis cuerpos sin vida, además del del patrullero Francisco Javier Jaimes Angarita, adscrito al Grupo de Operaciones Especiales Rurales (GOER), quien murió en combate tras enfrentar a los criminales en primera línea y recibir dos impactos de fusil en el abdomen.
Los cadáveres fueron evacuados de la zona en helicópteros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Sin embargo, horas después fueron encontrados otros dos cuerpos, elevando a ocho el número de presuntos delincuentes abatidos.
Durante el operativo también fue incautado un importante arsenal de guerra, compuesto por nueve fusiles, 17 proveedores, 967 cartuchos de diferentes calibres y varios elementos de intendencia.
Según las investigaciones, los integrantes de esta estructura serían responsables de homicidios selectivos y desplazamientos forzados en Ocaña, Río de Oro y San Martín, en el departamento del Cesar. Además, sostenían confrontaciones armadas por el control territorial con otros grupos ilegales, entre ellos las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Eln.
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