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Judicial
Los rastros de una batalla en Ocaña que cobró la vida de tres soldados
Tras un atentado explosivo, el Ejército se enfrentó con la guerrilla, sufriendo tres bajas.
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La opinión
La Opinión
Domingo, 6 de Septiembre de 2026

Una sangrienta guerra continúa librándose en el Catatumbo, donde las noches brillan y calientan más que nunca, hasta parecer eternas, producto de los constantes enfrentamientos que la Fuerza Pública sostiene con la guerrilla, en un episodio bélico directo contra el Eln, en medio de un Gobierno que prometió mejoras en materia de seguridad.


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Tres militares asesinados y cuatro heridos. Ese fue el saldo que dejó un doble ataque simultáneo en Ocaña y El Carmen, suficiente para llamar la atención de Abelardo de la Espriella, presidente de la República, quien anunció “una nueva estrategia para el Catatumbo”, que diseñará junto con la cúpula militar y policial, según publicó en sus redes sociales.

Aquel comunicado surgió a las 10:19 p. m. del viernes, 4 de septiembre, cuando la población catatumbera ya llevaba un par de horas de terror bajo la penumbra, la incertidumbre y las explosiones que retumbaron en varios puntos de esta región.

El ataque más fuerte ocurrió en Ocaña, en el Batallón de Infantería Número 15 General Francisco de Paula Santander, ubicado en el cantón militar El Trapiche, donde varios drones cargados con explosivos cayeron sobre las instalaciones.

El estallido provocó lesiones en varios uniformados y daños materiales en la infraestructura, así como en un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). Mientras se trataba de recuperar el control de la zona, los lesionados fueron trasladados al Hospital Emiro Quintero Cañizares. Sin embargo, la noche no terminó ahí.


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Cayeron en combate

Según informó el Ministerio de Defensa, en un comunicado oficial publicado en la mañana de ayer, la peor parte de la noche llegó después de las explosiones, pues de inmediato las tropas del Ejército activaron los protocolos de seguridad y aseguraron el perímetro para contrarrestar nuevas amenazas.

Pero, al igual que han hecho en otras oportunidades, los guerrilleros no retrocedieron, sino que se quedaron esperando la oportunidad para seguir atacando. Y así fue, las ráfagas de fusil volvieron a retumbar en la noche.

Cerca del batallón se produjo un enfrentamiento contra el Eln, en el cual murieron dos uniformados: el capitán Marco David Pirajón Montezuma y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo. A la vez, otros cinco uniformados quedaron lesionados, entre ellos Jhon Carlos Marrugo Manjarrez.

Él, también soldado profesional, alcanzó a ser trasladado a un centro asistencial. Sin embargo, en la mañana de ayer su vida se apagó, pues las lesiones fueron demasiado graves.


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Los fallecidos

De los uniformados caídos en este combate se conoció que el capitán Pirajón era oriundo de Sogamoso, Boyacá, y llevaba 12 años de servicio. Su vida estuvo siempre ligada a la institución, pues heredó esta pasión de su padre, quien llegó a ser mayor antes de retirarse.

Se conoció que llegó a Norte de Santander hacía ya varios meses, luego de pasar por Tolemaida (Cundinamarca), Medellín y Chocó. Allegados manifiestan que fue siempre un hombre entregado a su labor y alguien muy alegre, como lo evidencian videos difundidos en redes sociales que ahora quedan como recuerdos llenos de nostalgia.

Respecto a Jiménez, provenía de Antioquia y llevaba 10 años como soldado.

Mientras que Marrugo llevaba ya 17 años al servicio de la institución. Actualmente cursaba segundo semestre de Derecho en la Universidad Francisco de Paula Santander, seccional Ocaña.


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Afectaciones Guamalito

Acabaron con la subestación

Reducida a escombros quedó la subestación de Policía en Guamalito, El Carmen, instalaciones que fueron atacadas de forma simultánea con drones y ráfagas de fusil.

En la mañana siguiente, cuando las condiciones de seguridad permitieron una revisión de los daños ocasionados por el ataque, se evidenció la gravedad del hecho.

Varios drones cargados con explosivos cayeron desde el techo. Posteriormente, sujetos armados dispararon contra la infraestructura, intentando provocar un daño aún mayor.

Sin embargo, de forma milagrosa, no se han reportado heridos por este hecho, pues los uniformados lograron reaccionar a tiempo y activar los protocolos de seguridad.

El resultado fueron daños materiales en una subestación que quedó reducida a escombros, luego de seis hostigamientos registrados en este punto en lo que va del año. El caso más grave ocurrió el 9 de febrero, cuando un francotirador disparó contra el subintendente Andrés Felipe de la Hoz, provocándole la muerte minutos después.


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Alias Firulais

Señalan al Eln

La frase con la que De la Espriella inició su publicación fue tajante: “¡El Eln acaba de asesinar a dos de nuestros militares en Ocaña!”. Desde un primer momento, esta organización armada, con la cual el Estado ha sostenido los enfrentamientos más violentos recientes en la región, fue señalada como responsable del ataque.

Específicamente, el Frente Camilo Torres Restrepo estaría detrás de este atentado y, según labores de inteligencia, habría planeado incluso un supuesto atentado contra el presidente.

Como responsable directo de esta acción que estarían organizando fue señalado Dairo Ferizzola Rojas, alias Firulais, un francotirador de este frente que habría sido designado por el Estado Mayor del Frente de Guerra Nororiental, por alias El Zorro, para “participar en la planeación y ejecución de una acción armada contra mí”, manifestó De la Espriella.

Además, el hombre contaría con un extenso historial relacionado con el manejo de armas largas y atentados explosivos contra la Fuerza Pública, pues estaría vinculado al homicidio de tres policías en Río de Oro, Cesar. Por estos hechos tenía una orden de captura por homicidio agravado en persona protegida y porte ilegal de armas de fuego. Su captura se produjo el pasado jueves 3 de septiembre, en Ocaña.


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Recompensa de $100 millones

Con presencia de altos mandos del Ejército y la Policía de Norte de Santander, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, rechazó los hechos.

“Nos solidarizamos con las familias de nuestros héroes, nuestros soldados, nuestros policías. Seguiremos trabajando para lograr un territorio habitable y de paz”, dijo.

De igual forma, George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita dar con los responsables del atentado en Ocaña.

En la mañana de ayer, el ministro de Defensa encargado, Jorge Eduardo Mora López, hizo presencia en El Trapiche para liderar una reunión con las autoridades locales y analizar acciones encaminadas a recuperar la tranquilidad en la zona.


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