Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Los negocios que van a saturar el comercio en Cúcuta
~ Cúcuta mantiene al comercio como su principal fuente de empleo e ingresos, con el agravante de que el gobierno local y las universidades no han logrado incentivar la creación de la industria ni la atracción de la inversión nacional.~
Authored by
Domingo, 5 de Octubre de 2014
~Cúcuta mantiene al comercio como su principal fuente de empleo e ingresos, con el agravante de que el gobierno local y las universidades no han logrado incentivar la creación de la industria ni la atracción de la inversión nacional.~
giovanni.lizcano@laopinion.com.co

Cúcuta mantiene al comercio como su principal fuente de empleo e ingresos, con el agravante de que el gobierno local y las universidades no han logrado incentivar la creación de la industria ni la atracción de la inversión nacional.

Sin embargo, dentro del comercio local se ha visto una creciente tendencia de cambio dentro de las actividades económicas.

La Opinión efectuó un recorrido por las ciudadelas de Juan Atalaya y La Libertad y el centro, en el que se encontró que entre los negocios que más se están abriendo están las droguerías, peluquerías, venta de pasteles y los almacenes conocidos como ‘Todo a $1.000’, ‘Todo a $5.000’ y ‘Todo a $3.000’.

Rodolfo Mora Mora, presidente de la junta directiva de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), considera que este comportamiento responde a la creciente necesidad de los cucuteños de encontrar una fuente de ingreso, ante la poca oferta de trabajo en la región.

‘Aún sin medir el impacto de las medidas para acabar con el contrabando, pareciera que muchas personas se han visto obligadas a montar negocios para sobrevivir”, indicó Mora Mora.

¿Por qué más droguerías?

Al recorrer las calles del centro y de muchos barrios de Cúcuta y el área metropolitana llama la atención encontrar nuevas droguerías, a lo que muchos se preguntan qué es lo rentable o novedoso de montar ese tipo de negocios.

Sandra Milena Correa, propietaria de una de las droguerías del barrio Aguas Calientes, indica que para ella tener su negocio al día y cumplir con todos lo establecido por la ley le resulta bastante costoso, pero que a pesar de esto ha podido mantener abierto su local por 10 años.

Para ella, la apertura de muchas droguerías informales a su alrededor se ha convertido en una amenaza debido a que en un gran número de ellas se ofrecen medicamentos muy baratos, debido a que los costos mensuales son más bajos que los de un negocio que cumple con todo lo exigido.

Además, señala que muchos medicamentos venezolanos se ofrecen en un buen número de esos establecimientos, lo que se convierte en competencia desleal y en un peligro para sus clientes, quienes han preferido los bajos precios antes que verificar la calidad y la procedencia de dichos medicamentos.

Ella explica que un factor que puede estar impulsando a los emprendedores para abrir droguerías es la gran oferta académica que tiene la región en áreas de la salud, como la tecnología en regencia en farmacia y enfermería. “Muchos jóvenes que se gradúan en áreas de la salud prefieren pedir un préstamo a un banco y montar su negocio, ante la falta de empleo”.

En este momento, para abrir una pequeña droguería se requieren cerca de $20 millones.

Tres peluquerías por cuadra

En algunos lugares del centro y de barrios periféricos se encuentran actualmente hasta tres peluquerías por cuadra, lo que lleva a pensar que es una actividad que le ha empezado a resultar a bastantes cucuteños.

Luz Quintana e Ingrid Pastrana abrieron hace un año una peluquería, confiando en que su experiencia y la gran demanda de cortes de cabello les daría independencia. Ellas trabajaron por años para varias peluquerías, lo cual les dio la confianza de abrir este salón de belleza. Casi doce meses después de haber iniciado su negocio consideran que las cosas no son tan fáciles cuando su oficio se ha masificado en la ciudad.

“La competencia en el sector nos obliga a hacer mejor nuestro trabajo y esto hace que nos exijamos bastante. Sin embargo, esto nos ha robado bastantes clientes, lo que nos tiene preocupadas en este momento”, apuntó Ingrid Quintana.

Similar situación viven los estilistas del centro de la ciudad, que aunque tienen clientela ganada, consideran que al haber más salones de belleza hay que inventar estrategias para “no dejarlos ir”, como comentan algunos estilistas.

Hoy por hoy,  la ciudad ha transformado sus elegantes vitrinas de ropa en restaurantes, ventas de pasteles, droguerías y peluquerías, confiando en la gran demanda que tienen estos bienes y servicios.

Sin embargo, lo que muchos emprendedores no se han cuestionado es cuántos negocios de este tipo se han abierto y qué tanto tiempo se podrán sostener al saturar el sector comercial.
Temas del Día