Una polémica se desató en Ocaña luego de que la Corporación Desfile de los Genitores anunciara la semana pasada que este año no se haría el tradicional recorrido, por falta de apoyo económico de los entes gubernamentales.
La presidente de la corporación, Mónica Martínez, señaló que el desfile reúne a 1.000 artistas que recrean la historia de la Provincia y que se requiere de capital y tiempo para hacer un evento a la altura de los anteriores.
Tras el anuncio, los diputados Omar Angarita Navarro, Pedro Leyva Rizo y Wilmer Guerrero, mediaron para adicionar 10 millones de pesos a la partida asignada por la Gobernación de Norte de Santander de 20 millones de pesos, dijo Martínez.
Con ese dinero y cinco millones de pesos adicionales que aportó la Alcaldía de Ocaña y donaciones de la empresa privada, se salvó a última hora el desfile d, que anualmente se cumple al finalizar diciembre.
El presidente de la Academia de Historia de Ocaña, Luis Eduardo Páez García, indicó que se deben adoptar mecanismos para garantizar la financiación año tras año y no depender de la voluntad política de los gobernantes de turno.
Una de las dificultades que se tuvo este año es que el proyecto que fue presentado a la convocatoria del Plan de Concertación del Ministerio de Cultura, no fue avalado, pese a que el desfile fue declarado patrimonio de la nación mediante la Ley 1046 de 2006.
Además, la Gobernación lo ingresó a la lista de patrimonio inmaterial del departamento, por medio del Decreto 144.
“Estas consideraciones suponen que el desfile debe tener un apoyo permanente de la institucionalidad departamental y municipal, como quiera que es obligación del Estado proteger y conservar las expresiones culturales”, dijo la vigía del patrimonio, Martha Pacheco García.
“El evento dinamiza la economía del municipio y mantiene viva la memoria histórica. Además, permite a las nuevas generaciones conocer por medio del arte los orígenes de la Provincia”, agregó.
Páez recordó que el certamen fue creado por el dirigente Carmen Eliécer Quintero en 1959. Luego se paralizó debido a su fallecimiento y fue retomado por Álvaro Carrascal Pérez, en la década de los 70. Ante la muerte del vocero cultural la Cámara de Comercio promovió la conformación de la Corporación Desfile de los Genitores quienes año tras año han venido organizando el evento.
Además de las dificultades mencionadas, la entrada en vigencia de la ley de garantías impidió que se pudieran suscribir convenios con entidades para financiar los gastos que demanda la producción del desfile de los Genitores.
