Para evitar una propagación mayor del virus COVID-19, entre los empleados y la comunidad, el alcalde Humberto Pisciotti Quintero suspendió la atención del público en el Palacio Municipal.
La medida está sustentada en el Decreto 108 que precisa que a partir del 17 de noviembre hasta el 1 de diciembre quedará prohibida la atención al público, así como la presencia del personal de planta y contratados.
Se excluye de la medida del ejecutivo municipal a la Comisaría de Familia, Dirección Local de Salud, Inspección de Policía, Secretaría de Tránsito y Ventanilla Única.
Al término de un consejo extraordinario de gestión del riesgo de desastres la directora local de Salud Martha Maldonado Mateus, aseguró que se constató que al interior de la administración municipal se presentaron 13 casos confirmados para COVID-19, por lo que se tomó la decisión de suspender temporal la atención al público.
Las evidencias del número de contagios surgieron como producto de la jornada de tamizaje que se hizo los días 5, 6 y 7 de noviembre.
Allí los resultados dieron como positivos a funcionarios de la Secretaría de Hacienda (3), Conciliación (1), Tránsito (2), Dirección Local de Salud (3), Comisaría de Familia (1), Planeación (1), Deportes (1) e Inspección de Policía (1).
“Son dependencias de alto flujo y al ser la Alcaldía un conglomerado activo hay que buscar los mecanismos para mitigar el avance del contagio. Es por eso que se tomaron las medidas a fin de poder controlar la situación”, añadió.
“Muchos de los reportados son personas asintomáticas por lo que se constituyen en factores de alto riesgo de contagio para la comunidad. No queremos que los visitantes se vean afectados al tener contacto con los funcionarios y contratistas”, expresó.
La funcionaria indicó que es oportuno que la Alcaldía dé ejemplo de prevenir el contagio; así como se les exige a los ciudadanos que apliquen las medidas de bioseguridad.
