Entre los cuestionamientos figura un faltante de cerca de 10.000 personas que no fue explicado en el más reciente reporte oficial.
La Guaira continúa siendo la zona más afectada, donde decenas de edificios colapsaron.
El doble terremoto, considerado el más mortífero ocurrido en Venezuela en el último siglo, ha dejado además 855 edificaciones afectadas y mantiene en alerta a la población por las constantes réplicas.
Miles de ciudadanos se han organizado de forma espontánea para apoyar a las víctimas, transportar personas, recolectar ayudas y asistir a los equipos de rescate.
Mientras cientos de personas buscan a sus seres queridos, familiares reportan demoras, cuerpos extraviados, errores en la identificación y falta de información.
El Gobierno venezolano anunció nuevas medidas para enfrentar la emergencia, entre ellas la inspección de viviendas, la instalación de campamentos temporales y la continuidad de las labores de rescate.
La emergencia, causada por las fuertes precipitaciones, sorprendió a los habitantes de Chabasquén, quienes piden apoyo urgente de las autoridades para atender a las familias afectadas.
La líder opositora aseguró que su deber es acompañar al pueblo venezolano tras el terremoto que deja 1.450 muertos y más de 3.000 heridos, y afirmó que regresará "muy pronto" al país.
El recorrido por cinco estados venezolanos muestra el impacto del doble sismo: daños estructurales, apagones, labores de rescate y una ola de solidaridad ciudadana para atender a los afectados.
Hay también 3.238 personas heridas, así como 3.142 familias damnificadas.