Es más que evidente lo que nos está sucediendo actualmente en el país, aparte de la inseguridad por los grupos narcoterroristas que nos están limitando salir a pasear en nuestras carreteras, hay una modalidad muy en boga y que los jueces se han mostrado laxos en la aplicación estricta de la norma y los cuerpos de seguridad congelados, a saber, los atracos en manada por sujetos en motocicletas.
Nos tienen corridos en sitios de entretenimiento, tiendas, restaurantes, almacenes, en general donde haya gente con prendas de valor, celulares, etc. Hasta allí llegan los motorizados y despojan a la ciudadanía de sus bienes bajo amenazas con armas de fuego, principalmente.
Los jueces deben aplicar severamente la norma y no conceder ningún beneficio a estos delincuentes, estos hurtos por sus características el código penal los determina como hurto calificado con circunstancias de agravación y deben pagar penas intramurales si o si, sacarlos de circulación para que no sigan aterrando a la ciudadanía.
Y la policía, ahora con el mandato del tigre, descongelarse, hacer uso de la inteligencia para ubicar estas bandas, hacer más patrullaje y retenes de seguridad, que incomodan a la gente de bien, es cierto, pero deben entender que es por la seguridad de todos.
Los propietarios de los establecimientos de comercio, que son los más perjudicados por los atracos, pues los potenciales clientes prefieren resguardarse en sus casas antes que exponerse, no esperar que las autoridades hagan todo el esfuerzo, deben colaborar en todos los sentidos, instalando cámaras de seguridad en toda su área de influencia, alarmas o sirenas que alerten a las autoridades y a la comunidad en general de que se está presentando un robo en la zona.
Y las juntas de acción comunal que no pasen de agache, que hagan algo aparte de perpetuarse en el poder y ser unos miembros completamente desconocidos en el sector, propicien entre sus vecinos la instalación de alarmas comunitarias que alerten en forma rápida a los vecinos y a las autoridades sobre robos, personas sospechosas o emergencias en el barrio. Activan sirenas potentes, ahuyentan a los delincuentes y permiten una respuesta organizada entre la comunidad y la policía.
Otra que se está poniendo de moda para burlar a la policía, es la instrumentalización de niños en las motos para repartir drogas y rapar celulares en diferentes barrios de la ciudad.
Señor alcalde convoque mesas urgentes de trabajo para que se estudien estas y otras medidas que los integrantes de las mesas consideren viables. Eso sí, no excluya a los empresarios ni a las Juntas de Acción Comunal. Considérelo emergencia.
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