Uno de los grandes propósitos para los próximos años, lo constituye la generación de indicadores que permitan actuar sobre un clima de estabilidad, para que sea posible incrementar la inversión, fortalecer la producción, acrecentar el recaudo, subir los índices de empleo y mejorar la calidad de vida de los colombianos.
Dentro de los factores a considerar debemos mencionar varias situaciones: En primer lugar, es necesario fijar un marco jurídico que ofrezca estabilidad, para que la garantía de no modificación de las condiciones sobre las cuales se fundamentan las inversiones, no vaya a sufrir transformaciones que pongan en peligro los recursos invertidos o que hagan engorrosos los trámites que se requieran para poder operar. Los marcos normativos tienen que ofrecer estabilidad, confianza y seriedad en su implementación.
En segundo lugar, el tema de los aranceles y de las dificultades del comercio exterior, tienen que mejorar sustancialmente sus actuales parámetros, pues mientras EE.UU. incrementa su tarifa hasta el 12.5%, siendo el mayor receptor de las exportaciones colombianas, pues ya podemos imaginarnos el grado de preocupación de los productores. Igualmente, la situación con países como Ecuador, Perú y Venezuela es necesario recomponerla para que haya un tráfico comercial sin perturbaciones.
En tercer lugar, la tasa de cambio se ha visto afectada en un 26% de manera negativa, lo que quiere decir que quienes exportan han disminuido sus ingresos en la misma proporción, en donde se está afectando seriamente la rentabilidad de los productores.
En cuarto lugar, las tasas de interés; pues el alto costo del dinero en el mercado significa una dificultad de acceso a los recursos para poder impulsar la producción. Los factores que inciden en el índice de inflación como el alto del valor del salario mínimo, la escasez de ciertos productos de la canasta familiar, el excesivo de gasto del gobierno, merecen especial atención.
En quinto lugar, laseguridad ciudadana constituye un factor esencial, pues en la medida en que la delincuencia actúe, el inversionista recula y el movimiento económico se mengua. Un país con altos niveles de inseguridad, no es propicio para que los dueños del capital funcionen.
Y, por último, la calidad del mensaje de quienes dirigen la economía resulta fundamental, pues eso es lo que determina los niveles de confianza institucional para que los interventores económicos sientan el respaldo, la fortaleza y la seguridad para actuar en medio de un escenario. Minimizar el riesgo, y la seguridad de generar acciones en ese propósito, constituyen elementos sustanciales en el mensaje de los actores económicos.
Cuando el terreno es firme, la economía afianza sus mejores manifestaciones.
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