Aunque se tenía prevista para hoy la inauguración del intercambiador vial de Atalaya, ayer se dio vía libre al paso elevado y el jueves en la tarde se habilitó el tránsito por la nueva glorieta de Los Vientos, la cuál pasó de 2 a 3 carriles.
Esta obra, que tuvo una inversión final de 42 mil millones de pesos, gestionados ante el gobierno nacional y con cofinanciación de la Gobernación, pretende descongestionar la autopista Atalaya y la avenida Las Américas, para mejorar el flujo automotor hacia los pueblos de occidente, generó polémica y tuvo varios tropiezos durante su construcción.
A principios del 2015, un grupo de comerciantes de los sectores aledaños a la autopista Juan Atalaya desaprobó este proyecto alegando que la obra sería inútil y afectaría a cerca de 50 comerciantes de esta zona ante el cierre inminente de la vía por las obras.
En mayo de ese año, se concilió con los comerciantes y la Gobernación se comprometió a cerrar paulatinamente la vía para no ocasionar malestar. Ese mes arrancaron las obras.
Posteriormente, los vecinos de Chapinero, La Victoria, Comuneros y Cúcuta 75 se quejaron porque no se respetaron las vías alternas de tránsito que trazó la Secretaría de Tránsito Municipal lo que provocó un caos de tráfico en las vías secundarias de estos sectores.
Adicionalmente, la comunidad cerró las calles con canecas, piedras y cintas para evitar que los vehículos transitaran por sus calles alegando que las estaban dañando.
Este tema se resolvió parcialmente, luego de que la Alcaldía y la Gobernación prometieran aunar esfuerzos para dejar las vías afectadas como estaban antes de que arrancaran las obras del intercambiador.
En febrero de este año, cuando la obra llevaba un 60 por ciento de avance, los trabajos se retrasaron por un mes debido a una solicitud de la Procuraduría relacionada con una orden de la Aeronáutica Civil de demoler la obra, por constituir un riesgo para la seguridad de los viajeros del aeropuerto Camilo Daza.
A principios de marzo se solucionó este inconveniente y se reanudaron los trabajos.
Ante este inconveniente el contratista alegó cambios en los tiempos de entrega, pues se tenía previsto que la obra estaría lista en julio.
Aunque solo con el paso del tiempo se podrá precisar que tan efectivo resultó el intercambiador, los vecinos de la comuna 7 y 8 están satisfechos con las obras. Incluso, un mes antes de que fuera habilitado el puente que cuenta con iluminación led, era frecuentado por la comunidad quienes llegaban a tomarse fotos y ver la panorámica nocturna de la ciudadela.
