La Unidad para las Víctimas ofreció el espacio Estrategia de Recuperación Emocional a un grupo de afectados por el conflicto armado en la biblioteca pública, del municipio de Los Patios.
Edgar Cantor, natural de El Zulia, recordó el sufrimiento que tuvo que vivir al ser desplazado forzadamente de su tierra en el 2005. “Cuando a uno le dicen que tiene que irse con lo que lleva puesto, que si no lo hace en 48 horas no responden por su vida, uno se va de su terruño humillado, con el corazón herido. ¡Eso es muy duro!”.
Cantor afirmó que de los encuentros que coordinó el psicólogo de la Unidad en Norte de Santander, Bosco Guerrero Salas, aprendió a identificar el problema para dejar el pasado atrás y seguir adelante.
Este hombre llegó a convulsionar hasta 25 veces al día, sin saber que la raíz de ese problema era el conflicto armado que tuvo que vivir. “Ahora puedo decir que las terapias me ayudaron a superar todo lo que me pasó”, enfatizó Cantor, quien en su tiempo, perdió la oportunidad de ser concejal de su pueblo.
Junto a él, otras 19 víctimas participaron en las nueve jornadas que se cumplieron en las noches, durante dos horas, para no interferir en las actividades laborales de los asistentes.
Ana Ilse también logró abrir su corazón en las actividades de recuperación emocional. Ella era docente rural cuando la desplazaron, huyendo de los tanques-cilindros que la guerrilla dejaba en el parque del corregimiento donde trabajaba.
“Cuando viví esos hechos duré encerrada en mi casa varios días, no dormía, estaba asustada… Estos talleres son muy buenos, uno sabe que no va a olvidar ese pasado, pero aprende a vivir con eso, a dejarlo atrás”, recalca orgullosa al saber, que ahora aplicará sus fortalezas para seguir adelante.
En lo que queda de 2018, la Unidad para las Víctimas ofrecerá nueve talleres psicosociales para 20 víctimas en Cúcuta y su área metropolitana. Estarán a cargo de Bosco Guerrero, profesional psicosocial de la territorial Norte de Santander y Arauca.
