Impacto en el mundo laboral y metas a futuro
Sobre sus metas a futuro, los jóvenes manifestaron que esperan obtener la beca en Canadá, pero también lograr que alguna empresa del sector adopte y comercialice su desarrollo tecnológico.
Dijeron que este invento permitirá reducir los riesgos en las minas mediante acciones preventivas, como la evacuación oportuna del personal.
“En Colombia, las atmósferas contaminadas y las explosiones en minas constituyen la segunda causa de incidentes con víctimas fatales y, en Norte de Santander, ocupan el primer lugar. Además, cuando una mina explota, esta no puede volver a ser explotada, por lo que el problema es más grave de lo que se cree”, agregaron.
Los universitarios explicaron que actualmente en Norte de Santander existen más de 190 títulos mineros de carbón activos. Con respecto a las cifras de accidentalidad, señalaron que este año se han registrado dos accidentes en el departamento, uno de los cuales dejó 14 personas fallecidas.
Panorama de accidentes en minas a nivel nacional
En diálogo con el medio de comunicación El Nuevo Siglo, Milton Montoya, director del Departamento de Derecho Minero-Energético de la Universidad Externado, destacó que las estadísticas muestran un descenso progresivo de la siniestralidad durante los últimos años.
También: ¡Atención viajeros! No habrá despachos de buses entre Cúcuta y Tibú este 7 de agosto
Según los datos suministrados por la Agencia Nacional de Minería (ANM), en el primer trimestre de 2026 se registró una reducción del 38,5 % en el número de accidentes mineros, en comparación con el mismo período de 2025, al pasar de 36 a 22 eventos.
Montoya aseguró que este comportamiento obedece a tres factores: el incremento de los controles y las exigencias de la ANM a los titulares mineros, una mayor tecnificación de la actividad y la formación técnica impartida a los trabajadores en materia de buenas prácticas y seguridad.
Sin embargo, el director señaló que es necesaria una mayor presencia institucional por parte de las autoridades mineras en el territorio, orientada a una fiscalización más exigente y permanente que permita identificar, con un enfoque preventivo, las malas prácticas que representan un riesgo.
Desde la academia, Oswaldo Ordoñez, director del grupo de investigación Gemma de la Universidad Nacional, coincidió en que, si bien el número de muertes ha disminuido levemente, las cifras siguen siendo altas frente a los estándares internacionales.
De acuerdo con el investigador, el mayor número de fallecidos se registra en las minas de carbón, y las causas más frecuentes de mortalidad son las fallas en la ventilación, la acumulación de metano y los errores operativos básicos.
Por lo tanto, el problema central, según Ordoñez, es el incumplimiento de los protocolos existentes y una supervisión estatal que calificó como débil.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .