A tres meses de culminar el atípico 2020, Cúcuta continúa en la fase de aislamiento selectivo, descrita en el Decreto Nacional 1168 del 25 de agosto, la cual está generando la activación gradual de la economía en la ciudad.
Lo anterior significa un mayor número de personas en oficinas, empresas, calles y negocios en general, además de aumentar súbitamente el contacto entre personas que se expondrán por primera vez, ya que estaban limitando sus salidas de casa priorizando el uso de prácticas de protección y seguridad.
Según dio a conocer el Comité Científico de la Secretaría de Salud Municipal, en esta nueva fase, muchas personas que se encontraban confinadas retornarán a sus trabajos o retomarán algunas rutinas sociales, por lo cual aumentarán los contagios en algunos sectores que venían presentado pocos casos.
Este será un escenario en donde la exposición del virus llegará a nuevas personas susceptibles en los estratos III y IV, que se activaron económica y socialmente. En contraste a ello, se encuentran muchas personas de los estratos I y II que venían saliendo en los meses previos a las calles por necesidad o trabajo, enfrentando contactos sociales y adquiriendo conductas de autocuidado.
Además, el Comité de profesionales analistas señaló que sitios como los gimnasios, centros comerciales, restaurantes, bares, iglesias, oficinas con aire acondicionado podrían ser los disparadores de contagios. Es por esta razón que es importante la capacitación a los propietarios de negocios, y monitorear constantemente el aforo en ellos.
“Ciudades como Cúcuta que estuvieron siempre regulando la movilización de personas, podrían alcanzar para octubre altas cifras de casos positivos, ante escasas prácticas de autocuidado debido al incremento de contactos y también, en parte, al aumento de pruebas diagnósticas por la disponibilidad actual de los tests de antígeno y la estrategia de rastreo decretada para esta nueva fase”, puntualizaron los profesionales.
Ahora bien, con el incremento de casos positivos, también se podrían alcanzar mayores cifras de mortalidad, que superarán las soportadas hasta hoy día, las cuales podrían desbordar la capacidad hospitalaria de la ciudad, que ya fue del 90 por ciento en la fase de contención.
Esto exige que se continúen actualizando los inventarios y cadenas de suministros de insumos relacionados con la COVID-19; asimismo, que se continúen promoviendo a las IPS locales para atender pacientes de forma precoz, se exija a las EPS una respuesta preventiva a esta situación, para que se evite el colapso hospitalario en la ciudad.
Desde el Comité Científico de la administración municipal se considera la necesidad de reforzar el autocuidado, dar continuidad a la Estrategia Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible (PRASS) y a las capacitaciones de líderes comunales.
