Andrés García (derecha), en acción, en uno de los torneos estadounidenses de jiu-jetsu.
Camino difícil
“Me fui por México y pasé la frontera por Texas. Estando allí, me entregué a Migración y, a los dos días y medio, salí y volé a Los Ángeles, California, donde estoy radicado, trabajando y entrenando jiu-jitsu”.
Andrés cuenta que viajó con su novia, pero al año la relación terminó y le tocó valerse por sí solo.
“Al principio solo entrenaba mientras conseguía un trabajo; me sostenía con los ahorros. Hace un año lo conseguí. Trabajo en la remodelación de casas, aprendí a hacerlo acá y me ha ido bien”, relató García, quien no oculta cuánto extraña su tierra natal. El cucuteño recalcó que todo lo que está haciendo tiene un propósito.
“Todo esto que estoy haciendo es para más adelante abrir en Cúcuta mi escuela de jiu-jitsu y poder transmitir mis enseñanzas y experiencia a los jóvenes de mi ciudad, para que este deporte siga creciendo”.
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Para llegar a obtener el grado de cinturón negro, tuvo que pasar por diferentes fases de colores, como lo establecen las normas de las artes marciales. Superó cada uno de los exámenes gracias a su tesón y talento.
“Mi primer torneo como cinturón negro fue un Panamericano de la Jiu-Jitsu World League Federation de Estados Unidos y mi primer World Master de la IBJJF fue en Las Vegas, en 2025. Después quedé subcampeón del estado de California, en cinturón negro hasta 70 kilos, en un torneo de la Jiu-Jitsu World League. Luego vino mi segundo mundial de la IBJJF y el No-Gi, también en Las Vegas”.
Entre otras actuaciones destacadas del nortesantandereano están el tercer lugar en el Orange County Winter; el tercer puesto en Featherweight, cinturón negro máster; el segundo y tercer lugar en peso abierto, cinturón negro, del Orange County Spring, y el subcampeonato en peso abierto, cinturón negro Nogi.
Además de destacarse en lo deportivo, García reconoce que adaptarse a una nueva vida y a otras costumbres no ha sido fácil. Aunque hasta el momento no ha tenido inconvenientes con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), debe estar atento a cualquier situación que pueda presentarse.
“Donde yo estoy no he visto ese tipo de problemas; sin embargo, sí ha sido difícil que pueda tener un estatus legal en este país. Pero igual he optado por mantener un trabajo y seguir entrenando”, afirmó García.
Andrés manifestó que no tiene ningún temor y aseguró que confía en que podrá afrontar lo que venga.
“Dios me tendrá hasta el día que tenga que estar acá. Creo que ya cumplí algunas cosas y, si pasa algo, lo afrontaré de la mejor manera”, concluyó.
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