Además del fútbol argentino, Torres fue a Brasil con Vasco da Gama y a Bolivia con Always Ready. En Colombia representó, además del verde antioqueño, a Águilas Doradas, América de Cali, Once Caldas, Unión Magdalena, Atlético Bucaramanga, Deportivo Pasto y Deportivo Pereira.
Su trasegar por diferentes elencos del rentado nacional estuvo marcado por altibajos. Si bien destacaba dentro del campo, desentonaba fuera del mismo. En Manizales, Cali y Pereira fue señalado de presuntos actos de indisciplina.
Su actuar en la cancha
Más allá de su actuar fuera de la cancha, la apuesta hecha por el nacido en La Cumbre, Valle del Cauca, está en lo que pueda dar al elenco de Páez.
Torres tiene la capacidad de jugar tanto en por el costado izquierdo como el derecho. Su velocidad, aunque no es la misma de años anteriores, si tiende a ser determinante a la hora de los cambios de ritmo en el último cuarto de cancha. Puede ser una carta en el uno contra uno, interioriza constantemente, busca espacios, tiene juego aéreo (1.81 metros) y como gran fortaleza está su remate de media distancia.
El ofensivo tendrá la tarea de convertirse en un socio del creativo Léider Berdugo, así como los punteros Jhonathan Agudelo, Jaime Peralta y de concretarse su llegada, el extraordinario Carlos Bacca.
“Muy contento de estar aquí. Vamos todos juntos este semestre a conseguir los objetivos”, declaró en su video de presentación.
En el último semestre, con el cuadro matecaña, Torres solo actuó en seis partidos y marcó un gol (ante Junior) antes de rescindir contrato.
Gustavo llega a ocupar un puesto vacío tras las salidas de Eduar Arizalas (Águilas Doradas), Omar Albornoz (Atlético Bucaramanga), Frank Castañeda y Jhon Valencia.
Como extremos, de momento, están Torres y Marlon Carabalí. En pruebas está Jader Manyoma, jugador con pasado en Atlético Huila.
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