Colombia afrontará en mejores condiciones un posible episodio fuerte de El Niño gracias a las lluvias registradas durante los últimos meses, que han favorecido la humedad de los suelos en varias zonas productivas del país, según datos revelados esta semana.
El meteorólogo estadounidense Dan Leonard, director para América de la firma especializada MetDesk, aseguró que el actual comportamiento atmosférico ha permitido que el país acumule reservas hídricas antes de la consolidación de un patrón más seco y cálido asociado al fenómeno.
Durante su participación en el 54º Congreso Nacional de Cultivadores de Palma, organizado por Fedepalma en Barranquilla, Leonard explicó que el océano Pacífico ya muestra señales claras de un evento de El Niño de gran magnitud, comparable con los observados en 1997 y 2015.
“El océano está avanzando muy rápido hacia condiciones de El Niño y la probabilidad de que tengamos un ‘Súper Niño’ para el otoño es cercana al 90%”, afirmó el experto al analizar la evolución reciente de las temperaturas oceánicas.
Sin embargo, señaló que la atmósfera todavía no ha respondido completamente al calentamiento del Pacífico, situación que ha permitido mantener lluvias relativamente favorables en distintas regiones de Colombia durante las últimas semanas.
“Ahora mismo estamos bastante bien. Hemos tenido suficiente lluvia y tendremos algunas semanas más con precipitaciones, algo que normalmente no ocurre cuando un El Niño fuerte ya está completamente establecido”, indicó Leonard.
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El especialista destacó que áreas agrícolas estratégicas como Meta y Santander han registrado condiciones de humedad favorables, mientras los pronósticos de corto plazo continúan mostrando episodios de lluvia por encima de lo habitual para la época.
Según explicó, esta situación representa una ventaja frente a eventos anteriores, debido a que los cultivos y los sistemas productivos podrían afrontar el periodo seco con mayores reservas de agua en los suelos.
El análisis también muestra que junio podría cerrar con precipitaciones cercanas o incluso superiores a los promedios históricos, pese a que los modelos climáticos proyectan una reducción gradual de las lluvias durante julio y agosto.
Para el último trimestre del 2026 y el inicio de 2027, los pronósticos apuntan a un escenario más seco y cálido, especialmente en el centro y sur del territorio colombiano, donde tradicionalmente los efectos de El Niño son más notorios.
Leonard explicó que uno de los factores que aún favorece las lluvias es la actividad de la Oscilación Madden-Julian (MJO), un fenómeno atmosférico tropical que puede estimular la formación de nubosidad y tormentas incluso durante eventos de El Niño.
“Mientras la MJO siga activa, Colombia puede seguir recibiendo lluvias. El problema llegará cuando esa actividad disminuya y la atmósfera entre plenamente en fase de El Niño”, advirtió el meteorólogo durante su intervención.
Pese a las previsiones de un segundo semestre más seco, Leonard considera que el país llega a esta transición climática en una posición relativamente favorable. “No podríamos estar en una situación mucho mejor para enfrentar un fenómeno de El Niño de esta magnitud”, concluyó.
prensarenemora@gmail.com
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