Las personas que viajan por estos días de vacaciones a lugares que están por debajo de los 1800 metros sobre el nivel del mar deben tener en cuenta que enfrentan dos peligros que pueden hacer de este período de descanso una pesadilla: el dengue y el chikunguña.
Es precisamente en esos lugares donde el agente trasmisor se reproduce y puede contagiar mediante su picadura a los seres humanos.
Estos dos virus, que son trasmitidos por el mismo mosquito (Aedes Aegypti), presentan síntomas que en principio pueden parecerse pero que de no atenderlos de manera diferenciada pueden generar complicaciones.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud y Protección Pública, en el periodo de junio del 2014 a junio del presente año, se han registrado más de 200 mil infectados con chikunguña, con un saldo de 25 muertes confirmadas; en cuanto al dengue, el Instituto Nacional de Salud confirmó que solamente de enero a abril del 2015 se registraron 25.959 casos.
Un informe de la Nueva EPS señala que lo más importante es identificar rápidamente los síntomas: “Las enfermedades se expresan igual al principio, con fiebre y dolor de cabeza, pero el chikungunya produce dolor severo en articulaciones de las manos y rodillas que puede incapacitar por días y semanas al enfermo. En el dengue el compromiso articular no es tan serio, pero presenta complicaciones que ayudan a diferenciarlas y no confundirlas, lo que al final es fundamental para preservar la vida del infectado”, destaca el informe.
