El presidente Juan Manuel Santos, el ministro del Interior Juan Fernando Cristo, y la canciller María Ángela Holguín, estarán hoy en Cúcuta para hacer una rendición de cuentas relacionada con realizaciones del Gobierno encaminadas todas a fortalecer las condiciones para la paz en la nación.
Son ejecuciones que además de mejorar el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos en lo que atañe a su seguridad, están diseñadas en función del posconflicto, que requiere herramientas adecuadas de alcance institucional.
En este segundo mandato del presidente Santos, que ha tenido como titular del Ministerio del Interior al nortesantandereano Juan Fernando Cristo, se ha puesto énfasis al desarrollo de la ley de Reparación de Víctimas y Restitución de Tierras, a través de obras y programas en la perspectiva de fortalecimiento de la Justicia y la creación de espacios democráticos con dinámicas de integración de los diferentes sectores.
Y no se trata de promesas. Las inversiones demuestran la seriedad de las políticas en ejecución, como expresión de una voluntad coherente articulada al futuro de Colombia.
Los Centros de Integración Ciudadana, las Estaciones de Policía, otras instalaciones llamadas a reforzar los planes de vigilancia, el bunker que servirá de sede a Fiscalía en Cúcuta, entre otras iniciativas mejorarán el funcionamiento de entidades que tienen a su cargo el manejo de asuntos prioritarios en la cotidianidad del Gobierno.
Lo cual tiene mucho que ver con las relaciones entre los ciudadanos.
Es necesario entender que el posconflicto exige un blindaje de probadas fortalezas en defensa de lo que se acuerde para la paz.
No se deben dejar cabos sueltos ni arenas movedizas. Porque de lo que se trata es de impedir que se repitan, en cualquier escala, las atrocidades padecidas por los colombianos en más de medio siglo de violencia sin tregua.
Lo que se haga ahora para garantizar esa fortaleza es decisivo y por lo tanto hay que hacerlo con acierto, a prueba de lo que los enemigos de paz puedan estar armando desde sus plataformas de oposición.
Lo que se está haciendo en Norte Santander es igual en otras regiones. Y es esa generalización la que suma las condiciones positivas de reafirmación de convivencia.
Que equivale a la promoción de una cultura de paz, de predominio de la tolerancia entre los contrarios, de formación de conciencia de equidad o de sociedad igualitaria, sustraída a la exclusión, a los prejuicios que degradan el entendimiento y la solidaridad entre los habitantes de la nación.
La “arquitectura territorial para el posconflicto” es empeño del Gobierno Santos, que en el ministro Cristo, así como en la canciller y demás miembros del gabinete, tienen a decisivos ejecutores.
Este será el tema de su visita de hoy a Cúcuta. Un aporte a la paz que debe ser del interés de todos para la Colombia democrática, libre de odios criminales.
En lo cual Norte de Santander ofrece una cuota importante.
