“Cepeda lleva tres días perdido”, es la expresión que usa un personaje cercano al presidente Gustavo Petro para explicar lo que está pasando dentro de la campaña del Pacto Histórico.
Y es que los resultados de las elecciones del domingo han tenido el mismo efecto que suele producirse cuando un equipo de fútbol gana el primer partido de una final y el derrotado no parece ser capaz de levantarse de la lona.
El equipo de Iván Cepeda no ha tenido una buena reacción en las primeras de cambio. El candidato se mostró desencajado en el discurso en la noche de elecciones luego de conocer los resultados: a diferencia de la calma que había mostrado en la campaña, gracias a que usó entrevistas y discursos controlados, se mostró esta vez agresivo.
Errores de Cepeda
Y desde ese momento cometió varios errores estratégicos: el primero, no reconocer desde el principio los resultados, haciendo eco del grito de “fraude” que lanzó Petro. Temprano el lunes, corrigió. Eso puede funcionar para movilizar a la base dura, pero es exactamente lo que aleja al votante independiente que necesitan en segunda vuelta.
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Ahora, al corregir al día siguiente logró evitar quedar en entredicho pues ese mismo día todas las autoridades de peso en materia electoral en el país y en el mundo avalaron y felicitaron la jornada electoral.
El lunes dio otro paso en falso al criticar que Abelardo de la Espriella utilizara la camiseta de la Selección Colombia. Esa prenda es una especie de propiedad de todos los colombianos y más en época mundialista. Por eso sonó más a reclamo de quien se está viendo perdido y no se le ocurrió dar ese golpe de opinión.
Y ya en la tarde, un tercer traspiés, fue elogiar a los jóvenes que salieron a protestar cerca de la Universidad Nacional de Bogotá –algo que han repetido el martes en Medellín y ayer de nuevo en Bogotá–. La táctica de poner a marchar las bases, parece una estrategia gastada. Como escribieron en redes sociales, son 500 jóvenes en la calle gritando a favor de Cepeda, frente a más de 10 millones de personas que votaron por De la Espriella el domingo.
Benedetti no va
¿Qué está pasando en la campaña del Pacto Histórico? Pasar de estar en la cabeza de las encuestas, casi duplicando en intención de voto al resto, para luego perder en las urnas por 670.000 votos de diferencia es un golpe anímico difícil de encajar.
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Las cosas en la campaña de Iván Cepeda se estaban complicando desde abril. Al punto que fue en ese mes, según conoció El Colombiano, que el presidente Petro le dijo a su ministro de Interior, Armando Benedetti, que se retirara del Gobierno para organizar la campaña.
Pero Cepeda no aceptó en ese entonces a Benedetti. Entre otras cosas porque ni él, ni su equipo, estaban dispuestos a seguir los pasos de Petro, que en un momento crítico de su campaña decidió abrirle la puerta al hoy ministro para que hiciera las veces de “operador político”. Una manera de nombrar a quienes, entre otras cosas, saben cómo transar votos por favores.
El factor Benedetti fue clave para que Santos (2014) y Petro (2022) ganaran la Presidencia y en particular, gracias a los votos de la Costa Caribe. Santos perdió la primera vuelta frente a Óscar Iván Zuluaga, y para la segunda vuelta, Benedetti activó la maquinaria, y el millón de votos que sacó Santos en primera vuelta en la Costa se convirtieron en 2 millones.
Y lo mismo ocurrió con Petro, que sacó 1,8 millones de votos en primera vuelta en el Caribe y llegó a 2,5 millones en segunda vuelta —casi 700.000 más–. Los que necesitó para ganarle a Rodolfo Hernández.
Esta semana, cuando la campaña de izquierda se vio derrotada, volvieron a invocar a Benedetti. El caricaturista Matador publicó un video en sus redes sociales mostrando al político barranquillero como un gladiador y diciendo, sin ningún recato: “liberen a la bestia”.
Pero todo indica que Benedetti no aterrizará en la campaña. Cepeda parece no quererlo en ella. Ni él tampoco tiene mucho interés a esta altura de llegar. De hecho, una fuente cercana al ministro le dijo ayer a este diario que eso no va a pasar.
División en Casa de Nariño
Esa guerra fría que se dio en la Casa de Nariño durante los cuatro años de gobierno de Gustavo Petro, entre los puristas de izquierda y los del ala de Benedetti –que han dado en llamar ‘benedettos’– está haciendo efecto en la campaña de Cepeda, en donde mandan los primeros y son de la línea de que quieren el gobierno para la izquierda y no repetir la historia de casos de corrupción del gobierno Petro.
“Ellos están cerrados porque dicen que ahora es su momento, que ahora si le toca a la izquierda, a la UP, al Polo y al Partido Comunista”, dijo a este medio una fuente de los dos sectores en pugna de la Casa de Nariño. Y añade: “Ellos juntos no te colocan ni 500 mil votos. Pero nosotros somos los malos, los corruptos y los brutos (sic)”.
Asimismo, hay una especie de distanciamiento estratégico entre Petro y Cepeda. Lo de hacer una gira por ciudades del Caribe, como la que hicieron ambos la semana antes de elecciones, estaba prevista de parte de la Casa de Nariño, entre la directora del Dapre, Nohra Mondragón y el ministro de Interior, desde abril. Sin embargo, Cepeda no lo había hecho.
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Cuando Petro, a mediados de mayo, vio en las encuestas que estaban perdiendo el pulso en la Costa, se molestó, ordenó hacer la gira y decidió dar entrevistas con medios de comunicación y con todo tipo de influencers.
La fuente consultada explica que, ante la posibilidad de la derrota, ahora todos comenzaron a moverse. “Una cosa es que ahora varios sectores se están moviendo porque preocupa. Pero sin plata no se hace nada, sin alianzas tampoco y Cepeda no sabe hacer nada de esto y menos sus asesores”. Y concluye con una frase lapidaria: “Ese señor creo que prefiere perder a que Petro o Benedetti lo hagan ceder”.
Están enfrascados en ese tira y afloje mientras el tiempo corre. Quedan 17 días en los cuales la campaña de izquierda intenta que varios ministros salgan a hacer campaña, entre ellos el director de la Agencia de Tierras, Felipe Harman, y están moviendo recursos para intentar recuperar el terreno perdido.
Le apuestan también a ganar los votos de Sergio Fajardo, Juan Daniel Oviedo y Claudia López. Sin embargo, ayer se pronunciaron los tres y si bien algunos dieron compás de espera por ahora sus seguidores son libres de elegir (ver recuadro anexo).
Abelardo y Restrepo
En cuanto a la campaña de Abelardo de la Espriella, el triunfo del domingo pareció darle un impulso crucial. De hecho, la encuesta de Atlas Intel que mostró el martes una diferencia de casi 8 puntos entre los dos (50,3% frente a 42,6%) es un reflejo de ese estado de ánimo.
El discurso del triunfo del domingo en la noche no cayó del todo bien en ciertos sectores porque resultó ser de frases fuertes y agresivas, que no necesariamente le sirven para ganar a los votantes que quedaron sin candidato y son mucho más mesurados.
Sin embargo, la campaña rápidamente corrigió. Y el martes propició una entrevista con la Revista Semana en la cual De la Espriella se mostró mucho más aplomado, sin dejar de atacar duramente a Iván Cepeda y a Armando Benedetti.
La charla, de casi dos horas, tuvo su momento más alto cuando el candidato aprovechó para amedrentar a quienes estén pensando en comprar votos en la Costa. Dijo los nombres de varios políticos con nombre propio, el departamento en el que estarían actuando y advirtió que pediría ayuda de Estados Unidos para que les impongan sanciones a quienes incurran en esa práctica.
La jugada de Abelardo es estratégica, porque si bien esos políticos parecen no temer a la ley en Colombia, sí pueden asustarse ante la posibilidad de entrar a la lista OFAC, y perder sus visas y las de sus familias.
Si bien la amenaza podría parecer exagerada, el hecho de que De la Espriella lo haya mencionado justo cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le dedicó un largo mensaje en el que anunció su “total y completo apoyo”, sin duda puede poner a dudar a quienes intenten hacer el torcido.
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La campaña de Abelardo de la Espriella también acertó al poner en primer plano a su fórmula vicepresidencial José Manuel Restrepo. Desde el mismo lunes comenzó a hablar de temas de medio ambiente y presentó a Sandra Bessudo, reconocida en ese campo, buscando así acercar a sectores de centro.
Y también, empezaron a hablar de lo que sería su gobierno para montar de una vez al país en su propuesta. En entrevistas en varios medios, Restrepo mostró su gran conocimiento del Estado y de los problemas del país, habló de un proyecto “Arca de Noé” listo para empezar a ejecutar –“porque el Arca de Noé se empezó a construir antes del diluvio”, afirmó– y de programas sociales –que no van a bajar el mínimo, que van a crear un nuevo subsidio para las mujeres cuidadoras y un programa para que los jóvenes “ni-nis” ahora sean “sí-sís”–.
En el primer partido de la final, la fórmula Abelardo-Restrepo ganó por 670.000 votos de diferencia a la de Cepeda–Quilcué. Y en el arranque del segundo partido parecen también estar dominando mejor el balón. Pero en la política como en el fútbol cualquier cosa puede pasar. Faltan 17 días para las elecciones definitivas del 21 de junio.
Con información de El Colombiano.
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