Es uno de los sitios más transitados de Ocaña, por la conexión entre la plaza de mercado y el parque principal 29 de mayo.
Antes de que se convirtiera en un lugar de abundante comercio, fue una de las salidas de Ocaña hacia el río Magdalena (centro de Ocaña–Dulce Nombre–zona del actual mercado–barrio de El Llano–Las Llanadas–Venadillo–Diego Hernández– Aguachica– Puerto Nacional (y después Gamarra), anota el presidente de la Academia de Historia, Luis Eduardo Páez García.
Sobresale la capilla de los dulcísimos nombres de Jesús y María, templo que se inició a construir en el año 1826 en terrenos de la casa de habitación del vicario y jueza eclesiástico, Jorge Quintero, quien murió el 28 de febrero de 1928 y encomendó la misión de terminarla al sacerdote José Miguel Clavijo.
Fue una de las primeras capillas de la época de la república y años después funcionó en la casona aledaño el naciente Seminario Menor el Buen Pastor de Ocaña, en donde hoy funciona el edificio El Dulce Nombre y colegio Don Bosco.
*La Opinión