Por lo menos dos toneladas y media de pescado, en avanzado estado de descomposición, pésimas condiciones de manipulación, higiene y almacenamiento, fueron encontradas dentro de una bodega en el sector de Santa Clara, en Ocaña.
En el lugar había arrumes de pescado sin empacar y sin cumplir ningún tipo de cadena de frío, así como producto tirado en el piso. Estas condiciones antihigiénicas, sumadas al olor fétido, evidenciaban el grave peligro que representa para el consumo humano.
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El alimento, incautado por uniformados adscritos al Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes iba a ser comercializado en la provincia durante la Semana Santa, época que registra un incremento significativo en la venta y consumo de este producto.
El cargamento, al parecer proveniente de Venezuela, y que estaría avaluado en 30 millones de pesos, fue dejado a disposición de la Secretaría de Salud del municipio, para su respectiva destrucción.
Además, la Policía continúa en las investigaciones y procedimientos de ley, respecto al funcionamiento y legalidad de la bodega, así como los controles rigurosos a la comercialización de pescado en plazas de mercado y locales comerciales en el departamento.
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