Una polémica se desató en Ocaña por la demolición que comenzó a hacerse de una vieja casona ubicada en los alrededores del parque principal de ese municipio y donde se pretende construir un centro comercial.
Iniciados esos trabajos, que son ejecutados por la firma GM Construcciones S.A.S., la Dirección de Patrimonio del ministerio de Cultura envió una comunicación al alcalde de Ocaña, Jesús Antonio Sánchez Clavijo, en la que le recuerda al funcionario que de acuerdo con el Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT), el inmueble está ubicado en zona de conservación.
Pese a ello, el constructor tiene las licencias y permisos requeridos y sobre planos se están vendiendo locales comerciales.
La secretaria de Planeación, Carolina Ujueta Álvarez, indicó que la licencia fue otorgada por el anterior titular de ese despacho Hugo Armando Moreno Martínez.
“Cuando asumí la Secretaría ya se había surtido todo el proceso para otorgar la licencia de construcción, se había verificado el uso de suelo, los planos arquitectónicos, los certificados de libertad y tradición, entre otros requisitos”, dijo Ujueta.
Ante la comunicación del ministerio, que es firmada por la coordinadora del grupo de protección de patrimonio, Leonor Isbelia Gómez Hernández, Ujueta manifestó que se hará un estudio detallado del caso para tomar las acciones a seguir.
Gómez reseña que de acuerdo con el PBOT, antes de demolerse el sitio para levantar otro tipo de edificaciones, deben encaminarse acciones para la recuperación y mantenimiento del inmueble, en aras de exaltarlo como un bien cultural apto para actividades recreativas, turísticas y dentro del marco de los lineamientos para bienes patrimoniales.
El inicio de la demolición es considerado un desacato por parte de la Dirección de Patrimonio, de acuerdo con lo consignado en la Ley de Cultura (397 de 1997).
“En aras de contribuir con la preservación de nuestra identidad cultural le agradezco dar cumplimiento a lo establecido en las normativas nacionales y municipales. Esta dirección queda atenta al desenvolvimiento de este asunto y le reitera su obligatoriedad de proteger el patrimonio cultural”, reseña la comunicación.
Por su parte la vigía del patrimonio en Ocaña, Martha Pacheco García, manifestó que la demolición de la casa es un atentado contra la historia y que como gestora cultural notificó a la Procuraduría.
“En el PBOT quedó establecido desde 2006 que toda el área de influencia del monumento que simboliza la libertad de los esclavos es área de conservación”, dijo Pacheco.
