Se cumplieron cuatro meses del secuestro del alto consejero para la provincia de Ocaña, Ramón José Cabrales Camacho.
Sus parientes no pierden las esperanzas de que sea liberado prontamente, pese a que las marchas no han surtido efecto.
Los padres, esposa e hijos del líder ocañero, continúan con la campaña de recolección de firmas para enviar un documento al comandando central del Eln, pidiéndole la liberación como un gesto de paz y así puedan continuar los acercamientos con el gobierno de Juan Manuel Santos.
Recientemente, el gobernador William Villamizar Laguado, ratificó en el cargo a Cabrales Camacho e hizo un llamado para que se le respete el derecho a la vida y a la libertad.
La última vez que los padres hablaron con el dirigente fue el día del secuestro. “Él llamó a la mamá, Marlene Cabrales, le dijo que lo tenían lejos de Ocaña, que estuviera tranquila y cuidara de la esposa y los hijos”.
Desde entonces la incertidumbre se apoderó de la familia Cabrales Camacho y en diciembre, estaban aferrados a que Ramón José regresaría para compartir con ellos la Navidad.
La mamá, Marlene Cabrales recordó que el 17 de febrero de 1988, fue secuestrado Pedro Cabrales -tío de Ramón José- y el 7 junio de 1997, Ramón Cabrales Aicardy, quienes murieron en cautiverio. Familiares y amigos del abogado ocañero no quieren que tenga el mismo destino que sus parientes y le piden el Gobierno Nacional interceder nuevamente por su liberación.
*La Opinión