El problema no es la copia y falta de originalidad, sino , que la traída de los ilustres visitantes, nada real le ha significado a Ocaña y la región. Lo único tangible realizado que recuerdo, fue por el año 1998, cuando el entonces ministro de comunicaciones, José Fernando Bautista , colaboró para la adjudicación de la licencia de la emisora universitaria Ufm.
Por lo demás, promesas incumplidas, gastos innecesarios, es decir turismo oficial. Y parece que la historia se repetirá mañana jueves, cuando sesione en el auditorio de la Cámara de Comercio la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes, con la posible presencia del ministro de Transporte - ¿vendrá a despedirse? -, y del director nacional de Invías.
Aunque en la agenda figuran proyectos viales importantes como la inclusión del tramo de la carretera Ocaña-Aguaclara, en la ruta del sol y la carretera Tibú-El Tarra –La Mata, para el transporte de carbón hacia los puertos del caribe colombiano, hay mucho escepticismo sobre los resultados.
Cuando Amaya Álvarez fue representante a la Cámara, e integró la misma comisión, también la trajo a sesionar en la ciudad, pero nunca se conocieron los efectos del evento.
De acuerdo con las experiencias acumuladas desde finales del siglo pasado, podrían seguir las visitas interminables de los “padres de la patria”, incluso de los propios presidentes de la República, como la de Uribe, que prometió la inversión de casi 15 mil millones de pesos para ejecutar los trabajos de la vía perimetral de oriente y el fortalecimiento del Sena. Han transcurrido 4 años, culminó su gobierno y… seguimos esperando.
Y como los verbos que más conjugamos los ocañeros son: confiar, creer y esperar, por eso tenemos un hospital de segundo nivel, que aparenta ser de tercero; contamos con un aeropuerto adecuado, con administración y empleados, pero solo operan aeronaves militares y vuelos comerciales, muy, pero muy ocasionales.
Para colmo de males, la laguna de oxidación, que a medias se construyó en el municipio de Ábrego, porque falta la segunda etapa, por escaso o nulo mantenimiento , se volvió obsoleta e ineficiente, porque la exagerada sedimentación, en épocas de invierno, obliga a que las aguas residuales de los abreguenses sean vertidas directamente al río Algodonal, de la que uno de los acueductos de Ocaña, capta casi el 80 por ciento, de la que nosotros consumimos. La vía de circunvalación occidental, programada, diseñada y presupuestada por el desaparecido Distrito de Carreteras, se ser ejecutada, hubiera des embotellado el dramático tránsito vehicular local.
El senador Barriga volvió después de su frustrado regalo del cumpleaños 300 de la Virgen de Torcoroma. Como está dispuesto a cumplirle a su patrona, con el teleférico al santuario, deberá programar una teletón para reunir los 350 millones de pesos que se requieren para los estudios y diseños del proyecto turístico, y rogarle el milagro de ganarse un baloto gordo para ejecutar su prolongada promesa.
Como se aproxima la campaña electoral para nuestro pulcro y diáfano Congreso, se prevé el regreso de los representantes y senadores que lograron muchos votos, y con un aeropuerto amenazado por el desuso, continuará el turismo parlamentario.
