Ante la contaminación y escasez del agua, hace varios años se ideó el proyecto ‘Volviendo al campo’, buscando frenar este fenómeno y evitar que los campesinos abandonaran sus tierras.
“Se ofreció asesoría y se entregaron los elementos necesarios para crear conciencia sobre el buen uso del agua y el desarrollo rural”, dijo Goodwin Reyes Pérez, coordinador del programa.
Alternativas como estanques piscícolas, sistemas para descontaminar el agua, baterías sanitarias y filtros, hacen parte de ese engranaje impulsado por ingenieros ambientales oriundos de la zona, quienes conocen de palmo a palmo la problemática.
Desde hace más de nueve años la entidad trabaja en la iniciativa, que busca conservar el medio ambiente a través de prácticas amigables con él y con el uso racional de los recursos naturales de la provincia de Ocaña y el sur del Cesar.
La directora de Crediservir, Cecilia Lozano Sánchez, dijo que se ha venido trabajando en frentes de trabajo, tales como saneamiento básico y agua potable, áreas estratégicas y conservación de cuencas, soberanía alimentaria y producción agrosostenible, así como tecnologías apropiadas.
En ese tiempo, de acuerdo con las cifras que maneja la entidad, han estado presentes en 167 veredas de ocho municipios, beneficiando a más de 3.387 familias, es decir unas 16.000 personas.
Además aseguró Lozano Sánchez que trabajan principalmente en los municipios de Ocaña, Abrego, Convención, la Playa de Belén, El Carmen, Río de Oro y Aguachica.
“En el campo de saneamiento básico, hemos construido más 434 baterías sanitarias con sus pozos sépticos, adicional a eso, 1.300 filtros de agua para potabilizar, así como 167 biodigestores, una conservación de un área estratégica y 10 limpiezas de ríos”, agregó.
El premio fue recibido como un espaldarazo a la actividad que han venido desarrollando. “Es motivación para seguir adelante y de la mano de los campesinos trabajar en la conservación del medio ambiente”, dijo.
