3.000 botellas de whisky de contrabando fueron decomisadas en un puesto de control en la vía Sardinata-Ocaña, sector La Piñuela, llevadas en un camión conducido por un hombre de 66 años.
Encima y a los costados el automotor fue cargado con alambre y puertas metálicas que tapaban completamente las cajas de licor.