Los negocios verdes en Norte de Santander se han convertido en un punto de partida para lograr impactos positivos en el medio ambiente. En estos procesos, especialmente, se están incorporando a las familias que hacen parte de la población vulnerable.
Las personas tienen como medio de subsistencia el reciclaje y al ser procesados elementos como el plástico, el cartón o el vidrio, se convierten en bienes y servicios que mejoran las condiciones de vida.
También tienen la finalidad de contribuir a la estabilización del medio ambiente al extraerle gran cantidad de materiales sólidos que duran siglos en descomponerse.
Así, se concluyó en un foro que fue apoyado por el Instituto Superior de Educación Rural, la Gobernación de Norte de Santander y la Cámara de Comercio de Pamplona.
El Secretario de Vivienda y Medio Ambiente, Juan Carlos Uribe, dijo que este es el primer foro regional que se cumple en Pamplona. “Las comunidades deben tener en cuenta el cuidado ambiental y generar mecanismos para que exploten, en buen término, los recursos renovables y no renovables”, manifestó.
También invitó a los sectores productivos para que en las ofertas de bienes y servicios incluyan los componentes ambientales, teniendo en cuenta que les pueden producir mayores rentabilidades.
El instructor de la regional del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), Javier Oliveros, al referirse a este tipo de negocios, considera que para que estén catalogados en estas líneas y den resultados favorables, deben ir ligados al componente ambiental.
El diputado pamplonés, Jhon Edisson Ortega, dijo que el Plan de Desarrollo del gobierno departamental le apunta a fortalecer los escenarios de productividad.
“Queremos que la estrategia de negocios verdes se empiece a fortalecer en la provincia de Pamplona”, manifestó.
