Los estudiantes de la escuela Negavita, adscrita al Centro Educativo Rural Chíchira, además de asistir a las clases desarrollan proyectos ambientales e investigativos.
Las iniciativas son el núcleo del trabajo pedagógico y cultural de estas comunidades residentes en la zona sur de Pamplona, vía La Soberanía.
Este año en lo relacionado con los Proyectos Pedagógicos Productivos, están fomentando la cría de la lombriz roja californiana. Para ello hacen uso del abono orgánico para los cultivos limpios y alejarse de la utilización de agentes químicos.
Al igual que para el sostenimiento y contar con recursos que les permitan adquirir otros elementos, comercializan los excedentes de la producción entre los campesinos de la región y en Pamplona.
La docente, Ana Delia Jaimes Flórez, dijo que los estudiantes para conservar las especies naturales, cada uno ha adoptado un árbol frutal y tiene el compromiso de cuidarlo para que cuando den producción, puedan seguir multiplicándolos en sus entornos.
También poseen un semillero que tiene por nombre el vocablo indígena ‘Oukdira’ o guardián del agua, con árboles nativos de la zona que van plantando en los alrededores de la escuela, huertas y nacientes.
“Lo importante es que ellos tomen conciencia y responsabilidad al estar al cuidado de un ser vivo que tienen que mantener para que más adelante de buenas semillas y se pueda seguir propagando”, enfatizó.
Como complemento el proyecto se fortaleció con la parte investigativa en donde los estudiantes de octavo grado hicieron comparativos entre el uso de químicos en los cultivos y la utilización de buenas prácticas agrícolas con abonos orgánicos.
A través del último método se comprobó que no siempre es necesario recurrir a elementos contaminantes para mejorar las producciones o cosechas, sino que los métodos naturales también dan buenos resultados y son propicios para mantener la salud de los consumidores.
“Ellos hacen estas pruebas prácticas en el vivero y de ahí sacan sus conclusiones y conocimientos sobre el tema”, expresó.
En este proceso también se incluyeron los demás miembros de la comunidad educativa en donde se les indagó sobre los elementos que contienen los abonos químicos y los riesgos a que se ven expuestos con el uso de los mismos.
Además los 30 escolares propenden, en los ratos libres, por mantener aseada y embellecida la sede, teniendo en cuenta que con los dos docentes, pasan gran parte del año en el establecimiento.
El compromiso es hacerle arreglo a las zonas verdes, jardines, aulas; mantener al día las carteleras con mensajes motivadores y de orientación vocacional.
Según Jaimes Flórez, cada uno de los 30 estudiantes de cero a noveno grado, en especial los de mayores edades, tienen por grupos que cumplir una función para poder sacar adelante cada una de las propuestas que hacen parte de los Proyectos Pedagógicos Productivos que fueron avalados y destacados por la iniciativa Enjambre que lidera la Gobernación de Norte de Santander.
Cátedra de paz
Igualmente con la coordinación del director del CER Chíchira, Juan Manuel Rangel Suescún, la docente María Liliana Mendoza Jaimes trabaja en el fortalecimiento de las habilidades y competencias ciudadanas a través de la Cátedra de la Paz, en lo que corresponde al eje transformador.
“Laboramos en el desarrollo de una cultura de la paz y la no violencia. Se mejoraron las relaciones entre los estudiantes y padres de familia”, dijo.
