La infraestructura de la mayoría de colegios de Pamplona está en pésimas condiciones. Algunas tienen los techos, paredes y entrepisos destruidos, convirtiéndose en un peligro para los estudiantes.
Tal es el caso de las escuelas Gabriela Mistral y La Salle, el colegio Provincial, Rafael Afanador y la Normal Superior.
Peligran paredes
En lo que corresponde al colegio San Francisco de Asís, el rector Bernardo Wilchez indicó que presentan dificultades en la mayoría de las sedes.
“Hemos hecho gestiones ante el municipio para se hagan inversiones en las sedes de Cristo Rey y José Antonio Galán, pero no se ha logrado la atención que se requiere”, sostuvo.
En el caso del colegio ubicado en el barrio Cristo Rey que atiende los niños más pobres del municipio, manifestó que presentan dificultades con los linderos.
En especial con los ubicados en la parte trasera de la institución, en donde se tuvo que aislar con malla la pared de ladrillos para evitar un accidente con los estudiantes.
El rector Wilchez recordó que la Ley 1098 de 2006 (Código de Infancia y Adolescencia), le exige al municipio tomar acciones en favor de la población infantil.
El San Francisco de Asís atiende a 882 estudiantes. En Cristo Rey están matriculados 388 niños de preescolar a undécimo grado, que proceden de los barrios Mirador, Villa Cristina, Sagrada Familia, Arenal, Simón Bolívar y Juan XXIII.
El año pasado la Secretaría de Educación invirtió en la construcción de cuatro aulas $470 millones, más $300 millones en la cubierta del polideportivo.
Igualmente se presentó otro proyecto al Gobierno Nacional por $3.500 millones para la reconstrucción de gran parte de la planta física, en especial la zona antigua que se encuentra en mal estado. La sede debe ser ampliada para ofrecer mejor servicio.
