Un pequeño pero importante triunfo alcanzó el gobierno de Abelardo de la Espriella este martes, cuando las comisiones económicas devolvieron al Ministerio de Hacienda el proyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027, presentado por la administración de Gustavo Petro y cuya meta estaba trazada en $575,6 billones.
La propuesta inicial fue presentada por la bancada del uribismo y posteriormente acogida por otros partidos, que coincidieron en señalar que el proyecto, además de estar desfinanciado, debe incluir de forma urgente partidas para atender las medidas que está adoptando el nuevo Gobierno por la tragedia del terremoto que afectó, en particular, a Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Quindío.
Esta no es la primera vez que el Congreso devuelve un proyecto de presupuesto. Durante la administración Petro ya había ocurrido una situación similar. Incluso, en una de las vigencias fiscales, el Gobierno tuvo que adoptarlo por decreto debido a que no fue acogido por las comisiones económicas en su respectiva votación.
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Por el Ejecutivo intervino el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien consideró que la iniciativa, tal como fue radicada en julio pasado, era inconsistente con el Marco Fiscal de Mediano Plazo, que, según dijo, además fue elaborado “a la carrera”.
El funcionario calificó el documento como una “chambonada” y sostuvo que “el proyecto es altísimo en gastos, lleno de burocracia, con partidas poco claras y abultado en asignación del servicio de la deuda”.
Mientras el Gobierno rechazó el proyecto de presupuesto que heredó de la administración anterior, la bancada del petrismo defendió la iniciativa y consideró que sí está en línea con las necesidades fiscales del país para el próximo año.
Ahora, lo que debe hacer el gobierno de De la Espriella es ajustar la iniciativa en dos aspectos centrales: el recorte del gasto desproporcionado que, según ha señalado, existe en varios sectores, y la inclusión de recursos para atender la emergencia derivada del terremoto.
Para ello, el Ejecutivo tiene como plazo máximo el 30 de agosto para volver a radicar el proyecto.
Tras la devolución del presupuesto, la senadora María Lucía Villada destacó la decisión de las comisiones económicas y aseguró que el proyecto estaba desfinanciado y tenía un exceso de burocracia.
“Destaco que las Comisiones Económicas del Congreso devolvieran el proyecto del Presupuesto General de la Nación de 2027 que, como lo advirtió el ministro de Hacienda, está desfinanciado y lleno de burocracia. Haberlo aprobado implicaría, a futuro, nuevos impuestos, recortes, aplazamientos o fuentes adicionales. El nuevo gobierno necesita un margen para gobernar, no un presupuesto inflado”, afirmó.
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