De ríos a cementerios, y ahora a sujetos de derechos
Con el propósito de impulsar medidas de reparación, preservar la memoria de las víctimas y recuperar los ecosistemas, Pérez Amaya, defensora de derechos humanos y buscadora de personas dadas por desaparecidas, emprendió nuevas acciones ante la JEP.
La líder social sostiene que, en Norte de Santander, los ríos no solo han sido fuentes de agua y sustento para las comunidades. Durante décadas de conflicto armado, sus cauces también se convirtieron en lugares utilizados para ocultar las huellas de la violencia.
Según su denuncia, los ríos Pamplonita, Sardinata, El Zulia, Tibú y El Tarra fueron utilizados como fosas comunes fluviales, donde fueron arrojados cuerpos de personas asesinadas o desaparecidas.
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“Como autora de la medida adoptada en el Auto MGM 10 N1023 del 12 de marzo de 2026, mediante el cual se declaró al río Catatumbo como víctima del conflicto armado y sujeto de derechos, decidí dar un paso más en esta causa por la dignidad regional. Por ello, la semana pasada radiqué ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) cinco nuevos proyectos para que las cuencas hidrográficas reciban también esta importante protección”, afirmó Pérez Amaya.