Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Construcción de la democracia
La tenencia de la tierra, articulada con el gamonalismo feudal, constituye otro entramado nocivo, contrario al llamado Estado social de derecho.
Authored by
Domingo, 18 de Octubre de 2026

No se deben minimizar los problemas que asedian a Colombia y que son generados por la élite retardataria, aferrada al poder desde hace mucho tiempo.

La preservación de un sistema clasista en el país es una fuente de muchos de los males acumulados. El desgreño de los derechos colectivos fundamentales tiene repercusiones negativas en el conjunto de la comunidad y se convierte en un factor de perturbación que deriva en violencia, con la participación de grupos armados, actores de un conflicto al que no se le ha encontrado una salida definitiva desde hace más de medio siglo.

La violencia ejercida desde distintas vertientes es un amasijo de la degradación de la justicia social, del reparto abusivo de los bienes comunes y de la represión contra quienes expresan su inconformidad ante las crecientes desigualdades. La tenencia de la tierra, articulada con el gamonalismo feudal, constituye otro entramado nocivo, contrario al llamado Estado social de derecho.

En general, ese tejido, con tantas puntadas de discriminación, de subestimación de las necesidades insatisfechas, de consentimiento de los abusos de poder y del acomodo a las trampas electorales, le resta coherencia a la nación y articula vacíos de orden institucional en detrimento de la estabilidad y la legitimidad de quienes gobiernan.

Para su desarrollo armónico, con suficientes fortalezas, Colombia debe entrar en una etapa de construcción democrática que corrija todo cuanto la debilita.

La democracia debe abarcar todas las garantías ciudadanas que den fluidez a la convivencia, depuren la política y hagan de su ejercicio una contribución a la solidaridad y a las convicciones que conduzcan a la consolidación de las aspiraciones de bienestar colectivo.

Las desigualdades predominantes en Colombia son caldo de cultivo para el deterioro de la eficiencia de la educación, de la atención oportuna de los servicios de salud y de la ayuda sin trabas a los damnificados en casos de emergencia.

La aplicación de los principios de la democracia hará posible el desmonte de tantas trabas erigidas contra los derechos de la gente.  Por eso, es deber de los colombianos tomar conciencia de la importancia de vivir en democracia y no permitir que erráticos liderazgos se apoderen de las instancias de gobierno para anidar nocivos caprichos en función de privilegios particulares.

No se debe ser pasivo ante los actos de gobierno que buscan diezmar la soberanía nacional y someter a censura la comunicación de interés público.

Hay que participar en la construcción de la democracia con decisión o con entusiasmo. Los trabajadores de empresas comerciales o industriales, formales o informales, los estudiantes, las mujeres, los artistas, los científicos, los educadores, los profesionales y los ciudadanos de los diferentes sectores están llamados a participar en los actos que se realicen en función de la democracia. Allí deben estar los periodistas para informar correctamente y conformar el frente de defensa de la libertad de prensa.

La sociedad libre tiene que luchar contra las narrativas que utilizan la mentira como insumo de sus causas políticas, con lo cual busca estigmatizar a sus contrarios al costo que sea, presionados por la intolerancia y el culto a la mentira. La democracia es la prioridad, como protección de la existencia sin cadenas.

Puntada

El gobierno no puede considerar la protesta social como un acto de vandalismo. Es un derecho de los ciudadanos a expresar su desacuerdo con los actos oficiales que puedan afectarlos.

ciceronflorezm@gmail.com


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día