El 27 de Octubre de 2019 es una fecha que recuerdo con alborozo pues veía como Jairo Yáñez contra todos los pronósticos superaba en cada boletín a Jorge Acevedo el candidato de William, Ramiro y la politiquería que los acompaña y sirve, y terminó ganando; era el triunfo de la ciudadanía contra la corrupción, la manipulación y el engaño histórico. No obstante no todo era alegría, ya que Jorge Acevedo aún siendo candidato reconocido de una coalición verdaderamente siniestra como lo era esa máquina de producir pobreza, lograron colocar mas de 90 mil votos de cucuteños ilusos, de aquellos que por interés les dieron su voto con el individualismo de siempre o los que vendieron el voto y sin pensar en la ciudad de sus hijos, de sus nietos, se les olvidaba que si a Cúcuta no le va bien a los Cucuteños no nos puede ir mejor.
En mi alocución del día de las elecciones que tuvo más de cien mil visitas felicité a el nuevo alcalde y le recomendé que compensara sus evidentes falencias de conocimiento y experiencia en la gerencia pública llevando a su equipo a los mejores de los muchos buenos que hay en Cúcuta. El alcalde decidió solo llevar a jóvenes de su entorno social o hijos de sus amigos, la mayoría bien intencionados y algunos pocos bien preparados, al corto los más aptos abandonaron el barco rápidamente porque el capitán no tenia claro el puerto de llegada o porque el tipo de liderazgo del gerente no era el que se necesita para que la ciudad salga de su histórica y recurrente crisis. El resultado, la ciudadana que lo eligió ve como pasan los días sin que los problemas disminuyan o se resuelva de ahí los malos resultados en las distintas encuestas de opinión y la iniciativa de una revocatoria que de darse tendría un resultado incierto, para los que quieren que se vaya o los que desean que continúe.
Cada vez que recorro las calles nuestra ciudad o visito lugares públicos, muchos cucuteños se me acercan y me preguntan qué pienso de la revocatoria del alcalde. Por esto creo que como líder debo dejar clara mi posición frente al tema que seguramente influirá en el futuro de la ciudad. Jairo Yañez fue un aire fresco que tuvo la fortuna de derrotar a quienes durante 20 años han gobernado con mayor o menor influencia a una Cúcuta que se queda atrás en todos los índices de desarrollo social y económico; cada vez somos menos influyentes, vanguardistas y desarrollistas, solo crecemos en pobreza, inseguridad y frustración. Opino que si fuera un referendo de lo realizado por el alcalde quedaría en deuda, pero el hecho de que los mismos de siempre (Ramiro, William, los congresistas que les obedecen y toda esa estructura maligna) quieran volver a el poder, es evidentemente peor.
Esperemos que el alcalde deje a un lado su soberbia y RECTIFIQUE su andar; ya la providencia le dio la oportunidad de formar parte de la historia, dedíquese a hacerlo bien con los que pueden aportar, aun restan dos años de mandato, haga lo que la gente desea que se haga, realice, no imagine tanto, entienda que quienes ocasionalmente lo criticamos por una decisión u omisión solo queremos lo mejor para esta ciudad y para él como es el caso de los miles de cucuteños que amamos esta ciudad. Por lo anterior lo mejor es, o no salir a votar, o votar en contra de la revocatoria. Los buenos cucuteños y cucuteñas somos más y aún nos queda tarea por realizar para acabar con el imperio del mal y convertir a Cúcuta, como la sueño y dimensiono, en una ciudad vanguardista, segura, con un fortalecimiento económico y social que nos dé calidad de vida.
